El tren eléctrico llega a Perú

Cuando hablamos del tren eléctrico nos remontamos a 23 años para ser mas exactos, durante la campaña de Alan García, acerca de los beneficios del la implementación del tren eléctrico, se vislumbraba la era de la modernidad en la caótica Lima y alrededores; si se hubiera hecho en su momento estaríamos gozando de un gran aporte para el transporte urbano.

En Latinoamérica gozan del tren urbano, ciudades como Santiago, Buenos Aires, Río de Janeiro, México DF, quienes en su tiempo planificaron la construcción de estas vías, vitales para el crecimiento demográfico y para el desarrollo económico de sus respectivos países, creo que aquí tuvieron en mente siempre el asocio con entidades privados, ya que las inversiones publicas no podían cubrir en sus totalidad sus costos y lo aprovecharon bien.

En el caso del Perú, a través de Proinversion el día 10 de octubre se dará a concesión el tramo del tren eléctrico, hay 5 postores definitivos, entre ellos existen inversores Españoles, Brasileños e Italianos, donde destacan las firmas Astalsi y el Metro de Madrid de España, en asocio con capitales peruanos, el costo de los insumos y el riesgo de capital ha hecho que aumente el costo de la construcción a mas de 500 millones de dólares cuando en un principio era de mas de 300 millones, además existe un compromiso por parte del Municipio de Lima para ir retirando las licencias de ruta a las famosas combis, afín de que no generen competencia.

Quien no ha viajado en una famosa combi?, aquellas combis, que dan un servicio pésimo y que fue una grave pero gravísima solución al transporte publico, además que prestan un servicio pésimo aunado a la atención, además que genero muchos esquemas mentales en la población con la “cultura combi” donde existía mucha psicosis en el “día a día” de los trabajadores y el hecho de viajar a tanta velocidad y sin mínimos de seguridad hacia que transportara tus ideas y tus malos momentos al trabajo.

La idea de la ejecución del Tren Eléctrico, seria un buen inicio con destino hacia la modernidad, puesto que impulsa la inversión privada, la tecnología, los servicios serian competitivos al igual que las tarifas, utilizaría energía limpia, además que traería orden y limpieza, contaminaría menos, y seria un servicio seguro y rápido. Existen algunos puntos de vista diferentes como el Director de la ONG Luz Ámbar, especialista en transporte, donde dice que las paradas identificadas están desvaloradas, ya que no atraerían pasajeros para el servicio, y se deberían hacer nuevos estudios para localizar paradas atractivas, es visible que el tiempo ha cambiado pero aun existe la necesidad no satisfecha del transporte seguro.

El tener un transporte urbano como el tren, traería nuevas inversiones privadas, además del tren existe el proyecto del Metropolitano, donde crearían rutas cubiertas por buses a gas con licitaciones ganadas a 20 años, además la empresa Perú Rail esta interesada en invertir 300 millones de dólares en trenes que tengan destino hacia la costa a fin de que las grandes mineras puedan beneficiarse con este servicios, recuerden Uds., que durante el siglo pasado se construyeron varias vías para transportar alimentos y carbón, una de ellas es la ruta a Huancayo, donde se trae papas en gran cantidad desde la Sierra, ahora también se pretende construir la vía férrea transatlántica del Norte, donde se quiere unir la selva peruana con el norte de Brasil hacia la costa peruana y de ahí exportar materias primas rumbo a Asia.

Como dice Joseph Stiglitz, sin carreteras ni transporte no puede haber desarrollo, esto genera inversión, competencia sana, y disminuye la pobreza, esperamos que el tren eléctrico también pueda reducir esto y que permita por fin a los limeños viajar sin ningún contratiempo ni inseguridad.

wendel sancarranco hidalgo
bilbao españa