Todavía está presente el racismo

El otro día un comentarista de la televisión de Estados Unidos se preguntaba con extrañeza por qué las encuestas no colocan a Barack Obama con una ventaja mucho más grande que la que están reflejando. Ante un candidato tan débil como John McCain y con la crisis económica provocando ansiedad y miedo entre la población, sería lógico esperar que el candidato de la oposición estuviera galopando en las encuestas.

El comentarista trató de encontrar la respuesta a su interrogante en supuestos errores cometidos por la campaña de Obama, pero creo que se equivoca. La verdadera explicación no está ahí sino en dos elementos fundamentales de la vida y la política estadounidense: el racismo y el conservadurismo de un sector importante de la población.

La nominación de Obama y aún más, el hecho de que esté al frente en las encuestas y con posibilidades reales de ganar la presidencia, evidencian que la mayoría de la población ha superado el racismo que antes afectaba a todo el país. Pero es innegable que ese virus aún afecta a un sector importante incluyendo a algunos que públicamente tratan de aparentar otra cosa. El miedo a la posibilidad de contar con un jefe de Estado de la raza negra es un gusano que todavía carcome muchas conciencias. Se trata de un sentimiento que sólo se comenta en voz baja o en la intimidad del hogar, pero cuya presencia resulta innegable.

Fuente: claridadpuertorico.com