El fin de este… mundo?

El “mundo libre” está en pleno derrumbe. El pánico se apodera de “los centros de poder” y los medios pregonan la llegada del Armagedón. Las Bolsas de Valores del Mundo se desploman, lo mismo que el precio del petróleo. Un terremoto financiero de magnitud 10, destroza, no solamente las economías interconectadas del mundo, sino el ánimo de vida de millones de personas (en todo el mundo libre), que diariamente escuchan llenas de pánico las terribles noticias económicas.

Las grandes naciones y sus dirigentes están tomando “medidas extremas” para detener la caída. Lo hacen de manera interna y ahora lo empiezan a hacer de manera coordinada. Se dan cuenta que en una economía globalizada las tragedias son también globalizadas. Pero, ¿qué es en verdad lo que está sucediendo? La verdad es que la forma equivocada y antinatural que los “mercaderes” nos han obligado a vivir, se ha desfondado por su propio peso. Tanta codicia por el dinero y las ganancias ilícitas e inhumanas por parte de los “mercaderes”; y tanto vacío existencial por parte de un ser humano moderno, que ahogado en su vacuidad existencial, en la que el consumo, es la única forma de evadir la realidad, se mega desploma. Tanta publicidad, tanto glotonería consumista; y tanto vacio existencial, tanta ausencia de Dios y del sentido sagrado y divino de la existencia, han llegado al límite soportable. EL SISTEMA SE CAYÓ POR SUS PROPIOS VICIOS DE ORIGEN. Lo que nadie quiere decir es que el Sistema Capitalista, que incluye el Mercado como eje rector de la vida social, la democracia, la política, el culto al becerro de Oro, la publicidad, la producción en línea, la comodidad, el progreso… en síntesis “la sociedad sin límites y el American life”, han demostrado que no solo han sido un mal para el planeta Tierra (como ser vivo), sino que también para la especie humana. El exceso de consumismo extra lógico, la sobre depredación de los recursos naturales y la explotación de pueblos enteros, ha llegado a su lógico y más que previsible fin. No es solo que el 5% de la población del planeta (E.U.) consuma el 50% de los recursos planetarios, sino que en las demás sociedades, un puñado de familias detente la mayor parte de la riqueza de sus países. Nadie dice que esta irracionalidad, que esta estupidez, que esta anti natural forma de vivir esta equivocada y es la causa del derrumbe económico.

Todos están preocupados en cómo sostener el sistema financiero, comercial y de consumo. Todos están preocupados de cómo mantener su riqueza y su nivel de consumo (grande y pequeño), pero muy pocos piensan y analizan lo nefasto que ha resultado esta visión del mundo y la vida, que los “mercaderes” han venido implantando en el mundo, desde Europa, a partir del año 900 de la era.

Los “mercaderes”, que controlan los medios masivos de información planetaria, NO han cuestionado el Sistema. Nadie quiere hablar de las verdaderas causas de la debacle. Nadie sea hablar de la forma equivocada de vivir en esta modernidad trasnochada, sea de manera personal, familiar o comunitaria. Nadie quiera hablar de la destrucción y saboteo que el Sistema ha hecho los valores y principios perenes de lo humano, que han transformado al individuo en un cliente, a la vida en un probable consumo, a la sociedad en un negocio, al gobierno en una estrategia comercial, al país en un Mercado regional y al planeta en un Mercado global. Han hecho del dinero un dios y de los comerciantes, mercaderes e inversionistas, los guías luminosos y “rescatadores” de la humanidad. Esta es la verdad de la que nadie habla.

Nos han mentido y nos hemos equivocado. El culto al becerro de Oro solo ha traído dolor, vacío, frustración y muerte. Nos han engañado con las mentiras de “la libertad, la democracia, la política, la modernidad, el progreso, la ciencia y la tecnología, el consumo como el éxito y la plenitud humana”. Nos hemos equivocado buscando a Dios en el dinero, a la felicidad en el consumo, a la familia en la televisión, a la libertad en el libertinaje sin límites. Hemos perdido el sentido sagrado y divino de nuestras propias vidas y del mundo, que ahora hemos convertido en un verdadero infierno.

Esta crisis debe ser tiempo de una verdadera y profunda reflexión. Esta crisis material se debe transformarse en un desarrollo espiritual. Necesitamos volver a nuestras raíces interiores-espirituales, comunitarias-culturales, humanas-biófilas. Se requiere, para enfrentar esta crisis que viene, re-pensar los valores de nuestros antepasados, nuestra familia, nuestra cultura ancestral. Necesitamos re-plantearnos nuestra personal forma de vivir, nuestros valores y principios. Necesitaremos de toda nuestra fuerza e inteligencia, para sacar a los “Mercaderes” de nuestro templo. Requerimos urgentemente desterrar el consumismo y el materialismo. Necesitamos urgentemente una bocanada de inteligencia y dejar de ver la televisión. (10-10-08).

Autor: Guillermo Marín
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