Un sueño global

El cuatro de noviembre de 2008 casi todos nos sentimos electores de Barack Obama. En menos de una década, EEUU ha vivido dos momentos trascendentales, dos hitos para alumbrar una nueva era. Tras el 11 de septiembre del 2001 el mundo unido gritó: “Todos somos Americanos”.

Pero el trágico momento que la historia había dispuesto como trampolín para la solidaridad, el entendimiento y la cooperación internacional sirvió en verdad para imponer la política del “con nosotros o contra nosotros”. Con alivio y esperanza, y orgullo, el 4 de noviembre de 2008, el mundo pareció volver a gritar unido: todos somos mestizos, todos somos ciudadanos del mundo, todos somos inmigrantes y emigrantes, todos compartimos las miserias y amenazas de la humanidad, todos tenemos la esperanza de que un mundo más justo, más libre y más digno es posible.

Hemos sido testigos de cómo Obama cristaliza el sueño de Martin Luther King, un sueño que ya no es sólo americano sino global. Y por eso, por un día, el mundo ha gritado: Todos somos Obama. Porque no sólo los estadounidenses están convencidos de que la Casa Blanca necesita un líder extraordinario para un momento extraordinario.

Fuente: publico.es