Inmigrantes: víctimas de la crisis, el racismo y el negocio

Si ya era difícil la situación de los inmigrantes en todas partes, la crisis financiera y económica provocada por el colapso del neoliberalismo ha originado situaciones más graves aún, porque la respuesta que se le está dando al problema es el aumento de la represión y los abusos contra quienes se ven obligados a salir de sus países para buscar una mejor forma de vida.

El martes de la semana que termina murió en Nueva York un ecuatoriano de 31 años que dos días antes había sido agredido por jóvenes que le lanzaron insultos de carácter racista y homofóbico.

La víctima fue golpeada en la cabeza con un bate de béisbol cuando caminaba con su hermano, que también fue atacado, y al que tomaba del brazo. A modo de explicación la policía dijo que los habían confundido con homosexuales, como si eso lo justificara. Así se evaden responsabilidades y se solapa a los agresores, tal como sucede también en Europa, donde se han adoptado políticas que evidencian un absoluto menosprecio hacia los habitantes de los países del sur, trazando una línea divisoria que cruza mares y océanos y separa continentes.

Los países que se autodenominan desarrollados han lucrado y lucran con las riquezas de los que de acuerdo a su clasificación somos subdesarrollados, pero la crisis está mostrando que al interior de sus países se reproduce el mismo cuadro. En Nueva York escarban la basura en busca de alimentos, porque el alza de los precios ha significado que el 40 por ciento de sus habitantes tenga dificultades para comprarlos. En Estados Unidos se está recurriendo también a la compra-venta de “productos no tradicionales”, por decirlo de alguna manera, para aumentar los ingresos.

Fuente: alainet.org