Identidad y orgullo ladino

Los ladinos no pueden enorgullecerse de una cultura milenaria que alcanzara su esplendor mucho antes de que los europeos llegaran a América, pues las etnias y culturas mestizas aparecieron cuando los españoles se mezclaron biológicamente con las mujeres indígenas y el mestizaje empezó a constituir una creciente realidad no solamente demográfica y económica, sino también cultural y política.

Hoy, popularmente, se le llama ladina a cualquier persona que no se autoidentifique como indígena, aunque lo sea. Y esto incluye a negros, asiáticos, toda suerte de mestizos, criollos y extranjeros.

Los españoles llamaron ladinos a los indios que aceptaron la religión y la lengua derivadas de Roma y del latín, y los consideraron personas latinizadas (latino = ladino). El origen de los ladinos como grupo diferenciado fue cultural primero y biológico después. Fue un origen traumático porque brotó de una fractura civilizatoria. Eso hizo que su lucha por la sobrevivencia se convirtiera en el arte de escalar a los niveles más altos del poder en condiciones de franca desventaja. La partición (no participación, sino partición) de mundo que implicó la Colonia, ubicó al ladino entre el poder y la servidumbre, entre España y los siervos (indios) que trabajaban la tierra para los encomendero.

Fuente: elperiodico.com.gt