La locura sionista y la tragedia de los pueblos palestino y judío

La salvaje agresión que desata el sionismo sobre el pueblo de Palestina, no solo es con la poderosa maquinaria militar de Israel, quien armada y apoyada por E.U., ha desarrollado una avanzada tecnología de destrucción, que va desde armamento hasta técnicas de contrainsurgencia, (que por cierto, las exporta a todos los gobiernos terroristas, especialmente en América latina). La ofensiva es también mediática, toda vez que el sionismo controla los medios masivos de casi todo el planeta. Esto no es una exageración.

Y este es el punto de esta reflexión. El sionismo no deja que el mundo entienda bien lo que está sucediendo en Medio Oriente. En general, el conflicto se presenta como una agresión al pueblo de Israel, por Hamas, un grupo político-militar de resistencia que Israel tacha de “terrorista”, quien permanentemente bombardea a los civiles israelíes, por lo que el gobierno judío se ve obligado a “defenderse”. Más menos, eso es lo que nos informan los corresponsales diariamente, que “casualmente”, en su mayoría son judíos.

La verdad es que el sionismo mundial, a través de su poder económico y político, que en cada capital del mundo opera como un articulado y complejo mecanismo mundial de presión concertada, para que los intereses sionista y de Israel, sean preservados, comenzando con Washington, que es gobernado “atrás del trono”, por el influyente lobby sionista. E.U. hace lo que le conviene al sionismo en todo el mundo. Esto no es “una figura literaria” es una vergonzosa realidad para el pueblo estadounidense.

Pero la realidad no es como la presenta la tibia prensa mundial. Para entender lo que pasa en palestina, se debe comenzar diciendo que el sionismo invadió Palestina. Los palestinos no les habían hecho nada a los judíos, que dispersos en todo el mundo, fueron y siguen siendo enviados por el sionismo para “crear” un país, sobre la tierra y los muertos de otro país. El sionismo es una ideología imperialista, opresiva y racista.

En efecto, los palestinos en estos 60 años, no solo han perdido su tierra, no solo les han matado a su gente, no solo los han expulsado de su territorio y ahora viven como refugiados en otros piases. Los sionistas, a los palestinos que se atrevieron a quedarse en su tierra, los tienen viviendo en un campo de concentración amurallado. Viven encerrados y bloqueados económicamente, en la mayor pobreza; pues los judíos los tienen como sus trabajadores esclavos, por lo cual se ven obligados a cruzar la muralla con pasaporte para ir a trabajar al lado judío. Los maltratan y humillan diariamente en esos cruces fronterizos en su propio país. Pero además de todo esto, los sionistas no reconocen la existencia de Palestina como país. Ni los nazis hicieron con los judíos, lo que ellos están haciendo con el pueblo mártir de Palestina.

Ante toda esta histórica injusticia, el pueblo palestino no se doblega y resiste simbólicamente. ¿Qué más puede hacer un pueblo tan castigado, vejado, humillado y exterminado? Los gobiernos árabes pro E.U. les han cerrado la puerta, y por el poder económico y político del lobby sionista, especialmente en E.U. e Inglaterra, las naciones del mundo se han hecho de la vista gorda durante estos 60 años de genocidio y crímenes de lesa humanidad.

Pues con las uñas, los palestinos permanentemente lanzan de manera clandestina, pequeños cohetes, muchos de ellos de fabricación casera, al territorio ocupado indebidamente por los colonos judíos. Nunca ha sido significativo el daño de esta resistencia simbólica. Pero lo soberbia y prepotencia del ala dura del gobierno de Israel, no permite absolutamente nada, y quiere a los palestinos, muertos o de rodillas, sin protestar, trabajando como esclavos y sin intensiones de luchar por su justa causa de existir como pueblo y vivir dignamente. Israel se siente amenazado por la débil residencia Palestina.

Por supuesto que nos es humano que los palestinos lancen estos cohetes sin tecnología a los civiles judíos. Pero debemos de entender la causa. Conocer las razones de esos “lanzamientos”.

La respuesta de los sionistas es totalmente desproporcionada e histérica. Lo más avanzado y sofisticado de la maquinaria guerrera de E.U. cae sin tregua sobre el heroico pueblo palestino. Con toda la tecnología y poder de fuego, los judíos masacran por cientos a niños, mujeres y ancianos. Bombardean escuelas, hospitales, edificios gubernamentales, centros de ayuda de la ONU, destruyen casas, edificios, el objetivo es destruir la infraestructura. Cazan en Gaza a los dirigentes de Hamas con una increíble tecnología. Misiles inteligentes guiados por satélite, caen en casas y coches, matando no solo a los guerrilleros, sino a familias completas.

Pero, paradójicamente, lo único que el sionismo está haciendo, es generar más odio y violencia en contra del pueblo judío. En Gaza viven millón y medio de palestinos. En esta costosa agresión han asesinado, hasta ahora, un poco más de mil personas, dos terceras partes inocentes civiles. Los resultados son que por más líderes y guerrilleros de Hamas que hayan asesinado en esta ofensiva, seguramente se multiplicarán los elementos de Hamas, y los cuadros de dirigencia serán inmediatamente remplazados. Israel al bombardear a la población indefensa, inflama el odio y el rencor en su contra. Sus ataques unen al pueblo en contra de su agresor y fortalecen la dirigencia, y justifica la resistencia armada de Hamas.

Israel ha escogido el camino de su derrota histórica. Un camino lleno de sangre y dolor para ambos pueblos. El poderoso ejército israelí necesitará asesinar al millón y medio de palestinos que viven en Gaza para tener “una paz momentánea”, pues la sangre llama a la sangre. Después tendrá que ir asesinado a los que viven como refugiados en la región de Medio oriente y en todo el mundo.

Desde que asesinaron a Jesús de Nazaret, los judíos siguen su tradición de “ojo por ojo”. Jesús les pedía que cambiaran, que dejaran de adorar al Becerro de Oro y aprendieran a poner la otra mejilla, de quien los ofendía. Como la historia lo enseña, los judíos no aprendieron la lección y ahora con el sionismo, como una poderosa fuerza mundial, los judíos no respetan el derecho internacional en su camino de sangre. Desprecian el derecho a la vida y la justicia internacional. Su poder económico y mediático global hoy es una realidad, pero como lo demuestra el pueblo palestino, el sionismo no es tan poderoso. Fracasaron en el último ataque sangriento a Líbano, y fracasarán en Palestina. Los palestinos se recuperarán a la enésima agresión, como lo hizo ya el pueblo del Líbano. El camino que han tomado los dirigentes sionistas de Israel no tiene futuro. El pueblo judío deberá liberarse de los sanguinarios asesinos que los dirigen. El pueblo de Israel debe buscar la paz y construirla en su interior. No es matando al vecino como tendrán seguridad y paz. Porque siempre tendrán un vecino y terminarían hasta acabar a todos “los vecinos del planeta”. No es por medio de la violencia y el uso desproporcionado de la fuerza como pueden tener seguridad. La justicia y el bienestar del pueblo palestino, es la única verdadera forma de que el pueblo de Israel podrá tener paz y seguridad, pero para ello, necesitan derrocar el poder a los matones sionistas que los gobiernan.

Autor: Guillermo Marín
www.aquioaxaca.com
www.toltecayotl.org.mx