Los charros mexicanos

Lucir un traje de charro o usar un sombrero de ala ancha es para los mexicanos “vestirse de Patria”. De hecho, la capital mexicana cuenta con una policía turística charra que luce esa prenda y recorre a caballo las calles del Centro Histórico, engalanando los paseos dominicales.

“Si una persona se pone un sombrero de ala ancha se baña de mexicano”, dice a dpa Salvador Pérez Camacho, veterano miembro de la Asociación Nacional de Charros. “Nosotros somos charros los 365 días del año y, si pudiera vestirme de charro todos los días, lo haría”.

Si para un extranjero el sombrero charro es souvenir obligado para llevarse de recuerdo, un atleta mexicano o un púgil que sale a competir al extranjero y también los aficionados que aplaudirán en las tribunas, casi siempre llevan en el equipaje de mano ese accesorio que en su momento se creó para que el campesino se cubriera la cabeza de los rayos del sol en las tierras de cultivo.

Con el gusto de un maestro que enseña en la escuela, Pérez Camacho muestra las prendas que dan forma al traje de charro: sombrero, chaqueta corta bordada, pantalón ajustado, camisa blanca, corbata de moño en verde y rojo, para completar los colores nacionales. Además, cinturón, ceñidor y botines.

“Antiguamente el charro coleaba (derribaba al animal tirándole de la cola) con la pistola en el cinto. Hoy lo hace con un celular y si puede hacerlo contestando una llamada también”, dice.

Fuente: elpais.cr