Azteca

Los aztecas constituyeron un pueblo de la cultura nahuatl que existió en la zona de Mesoamérica desde el siglo XIV hasta el siglo XVI. El término azteca significa ‘alguien que viene de Aztlán’ y era su nombre tribal. En realidad ellos se referían a sí mismos como mexicas (pronunciado meshicas) o tenochcas. El uso del término “azteca” para referirse a todos los pueblos relacionados con los Mexicas fue sugerido por el naturalista y geógrafo alemán Alexander von Humboldt para distinguirlos de los mexicanos actuales.

Hacia el año 1300, los Mexicas fueron la última tribu del árido norte del actual México en llegar a Mesoamérica. Eran un pueblo pobre y atrasado y fueron mal recibidos por los habitantes de origen tolteca ya establecidos en el Valle de México. Por saberse repudiados, los meshicas decidieron “adoptar una cara”, por lo que buscaron emparentarse con las culturas ya establecidas a través de matrimonios y aprendiendo y absorbiendo sus culturas.

Las crónicas mexicas dicen que ellos partieron del mítico Aztlán (en lengua náhuatl ‘lugar de las garzas’ o ‘lugar de la blancura’ o ‘lugar del origen’) y después de una larga peregrinación llegaron al valle de Anáhuac, sin poder establecerse ni en las peores tierras. Los mexicas vagaron durante años en busca de la señal en donde debían fundar su ciudad: un águila y una serpiente sobre un nopal, hasta que en 1325 fundaron su ciudad, Tenochtitlán (actual México, D. F.).

La ciudad fue fundada en un pequeño islote del lago de Texcoco, pero poco a poco los mexicas crearon una gran isla artificial que finalmente alojaría a una de las ciudades más grandes de su época, con unos 80.000 habitantes.

Ya asentados, los mexicas estuvieron por varias décadas bajo el dominio del poderoso señorío de Atzcapotzalco, al que servían como soldados a sueldo.

Hacia 1430, los mexicas habían asimilado la cultura de los pueblos avanzados del valle y se habían convertido en un eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos más fuertes de la región. Iniciaron así una sorprendente hazaña guerrera, que en sólo 70 años los haría dueños del más grande imperio que había existido en Mesoamérica.

El imperio sería forjado principalmente por un hombre, que se volvería leyenda: Tlacaelel. Tlacaelel fue quien convenció a los meshicas de atacar al señor de Azcapotzalco en lugar de rendirse. Tlacaelel además reformó la historia y la religión mexica. Ordenó la quema de los libros meshicas y rescribió su historia. Elevó al Huitzilopochtli, dios/mago tribal meshica, al nivel de los antiguos dioses nahuas, Quetzalcóatl, Tlaloc y Tezcatlipoca. Identificó a Huitzilopochtli con el sol y creó la necesidad de sacrificios humanos constantes, también creó las guerras floridas para poder tener una fuerza militar eficiente incluso en tiempos de paz.

Les dio a los meshicas una conciencia histórica y la responsabilidad de mantener la existencia del universo a través de los sacrificios humanos. Esa visión místico-guerrera se contraponía a la antigua visión tolteca de Quetzalcóatl que tenían los demás pueblos nahuas. En la poesía náhuatl se puede apreciar el conflicto entre esas dos visiones del mundo. Tlacaelel rehusó convertirse en Tlatoani (‘rey’), pero fue el poder detrás del trono a lo largo de tres reinados.

Los meshicas formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y Tacuba creando así lo que se conoció como la Triple Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como Moctezuma Ilhuicamina y Ahuitzotl, los meshicas conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de Soconusco, en los límites con Guatemala. Sólo unos cuantos pueblos lograron resistir el empuje meshica: los Tarascos (también conocidos como purépechas o purhepechas), los Tlaxcaltecas y algunos señoríos mishtecas.

El imperio

La última etapa del imperio bajo Ahuizotl y Moctezuma Ilhuicamina se denomina “imperio Azteca” pero, a diferencia de un imperio, los estados no formaban un sistema político unificado sino, más bien, un sistema de tributo. Es por ello que el imperio azteca, aparentemente extenso, se colapsó rápidamente.

Entre los pueblos nahuas, el dirigente más importante era llamado huey tlatoque (o ‘gran jefe’). Entre los aztecas posteriores a la formación de la Triple Alianza , su dirigente se conoció como huey tlatoani (o ‘gran orador’). Los españoles lo tradujeron ‘emperador’, pero el equivalente más exacto sería el concepto griego de ‘Tirano’, que no tenía el concepto negativo que tiene ahora. El tlatoani era elegido por un consejo; una vez elegido, su poder no tenía restricciones. Sin embargo, se sospecha que un Tlatoani, Tizoc, fue envenenado por el consejo, por ser considerar inepto y débil.

La sociedad azteca

Los mexicas eran originalmente un pueblo seminómada, que se establecía de manera provisional para sembrar y cosechar. Por eso, en un principio, su población se dividía en una minúscula clase sacerdotal dirigente y el resto funcionaban como campesinos/soldados.

Al establecerse en Tenochtitlán, la sociedad mantuvo la división en macehuales (‘campesinos’) y pillis (la clase dirigente). Sin embargo, debido al rápido crecimiento del imperio azteca su sociedad también tuvo una rápida evolución.

La división entre macehuales (ó macehualli) y pillis no era hereditaria, aunque tendía a serlo, ya que los hijos de los pillis tenían acceso a una mejor educación y a mejores recursos. Los españoles los llamaron nobles por su incapacidad de comprender una cultura diferente de la europea.

Todos los jóvenes mexicas eran entrenados en la guerra. Al cumplir la mayoría de edad se les rapaba la cabeza y sólo se dejaban crecer un mechón de pelo, que sólo podían cortarse al obtener su primer prisionero, con lo cual podían pasar a formar parte del ejército permanente. Era humillante tener un mechón de cabello largo, un joven prefería ser un humilde macehual que un soldado con el mechón largo. Según el número de prisioneros, se podia subir de rango y recibir riquezas de los tributos, para eventualmente convertirse en pilli. Al capturar 4 o 5 prisioneros podía obtener el título de caballero jaguar o águila (a veces también traducido ‘capitán’). Originalmente, un tlatoani fue alguien que hubiera capturado 17 prisioneros. La sociedad azteca estaba organizada para ofrecer grandes privilegios a la clase guerrera.

Sacerdocio

Se sabe poco de la jerarquía sacerdotal mexica. Poseían tierras propias, no pagaban impuestos, recibían ingresos del tributo y la gente común les prestaba servicios. Los sacerdotes eran los intelectuales de la sociedad mexica, los maestros de educación superior y los historiadores. Ejercían influencia indirectamente sobre el Estado mexica. Los sacerdotes más importantes participaban en la elección del nuevo soberano mexica. Los sacerdotes comúnmente eran pilli, pero algunas personas de clase baja también fueron sacerdotes. El sacerdocio estaba compuesto de muchas personas; se sabe que en la época de la Conquista eran unos 5000.

Las crónicas no hacen mención de mujeres sacerdotisas y, aunque hay adornos e ilustraciones que las muestran dirigiendo ceremonias religiosas, es probable que su papel fuera muy limitado.

Pochteca

La abundancia de tributos dio lugar a una tercera clase, los “pochtecas”, mercaderes que exportaban hasta comunidades muy lejanas. Eran muy importantes en la economía mexica. A pesar de ser ricos o influyentes, debían pagar tributos. Algunos llegaban a ser tan ricos que podían convertirse en pilli y ser miembros de una órden guerrera: Los caballeros pardos.

Dado que su riqueza no provenía de la guerra, los pochtecas eran despreciados por los pillis. Sin embargo, su poder aumentó porque los guerreros dependían de ellos para la repartición de riquezas. Estos les enviaban su botín de guerra y otros tributos, a cambio de mantas, plumas finas, esclavos, etc.

Los pochtecas eran utilizados para el espionaje. Cuando el tlacatecuhtli necesitaba informes sobre territorios enemigos o desconocidos, solicitaba sus servicios para que hicieran expediciones comerciales a esos lugares; dentro de la expedición iban espías disfrazados como ellos. Estas actividades de espionaje eran muy peligrosas, los pochtecas corrían grandes riesgos cuando eran descubiertos, por eso si regresaban salvos a Tenochtitlán con el informe, el Tlacatecuhtli les recompensaba.

En su oficio, tenían dos jefes muy influyentes. Los pochteca tenían jurisdicciones y judicaturas, regían a otros mercaderes, si uno de ellos cometía un delito, ellos mismos lo juzgaban. Si un pochteca mataba a otro, ellos mismos lo juzgaban y determinaban fecha y lugar donde lo encontrarían para matarlo.

Machehualli

También el concepto de macehualli cambió con el crecimiento de la ciudad. Originalmente eran simples campesinos, pero conforme la ciudad creció muchos tomaron otros oficios. Eduardo Noguera (Anales de Antropología, UNAM, Vol. 9, 1974, pág. 56) estima que en los últimos días del imperio menos del 20% de la población se dedicaba exclusivamente a la producción de alimento. Muchos eran artesanos, pero también había policías, curanderos, cantores, jugadores de pelota, pintores, constructores, prostitutas, etc.

Esclavitud mexica

Otra clase social importante eran los esclavos. Sin embargo el concepto de esclavo era tan diferente del concepto europeo que Bernardino de Sahagún menciona que tal vez no se les debería llamar así.

En primer lugar, la esclavitud era algo personal que no se extendía a la familia del esclavo: tanto sus hijos como su cónyuge seguían siendo libres. Un esclavo no podía ser maltratado o podia exigir su libertad; tampoco podía ser vendido a otro amo sin su propio permiso, podía tener pertenencias personales e incluso otros esclavos, podía recuperar su libertad si pagaba el precio de su venta, también recuperaba su libertad si se casaba o tenía hijos con su dueña o dueño.

Un curioso método de recuperar la libertad es mencionado por Manuel Orozco y Berra en La civilización azteca (1860). Según este autor, si el esclavo lograba cruzar las paredes que rodeaban el tianquiztli (‘mercado’) y pisaba excremento humano, podía presentarse ante un juez y solicitar su libertad. Los jueces lo hacían lavar y le proporcionaban ropas nuevas (que no pertenecieran a su amo) y después se presentaban ante el amo para comunicarle la libertad del esclavo. Durante su huida sólo los familiares del amo podían participar en la persecución del fugitivo, pues a diferencia de la institución europea, si una persona trataba de impedir la fuga de un esclavo podía ser declarada esclavo ella misma.

Por otra parte, un esclavo podía ser castigado si era declarado incorregible o indolente ante un juez. Si el juez lo confirmaba, se le colocaba una collera de madera. Además de mostrar su condición de incorregible, la collera le impedía pasar por espacios estrechos y dificultaba la huida. Si el esclavo continuaba con su actitud, podia ser vendido sin su consentimiento. Al ser vendido el comprador era informado de cuántas veces había sido vendido, pues un esclavo que hubiera sido vendido más de 4 veces alcanzaba altos precios, ya que entonces podía ser ofrecido en sacrificio (a diferencia de los soldados). Esta era la única manera en que los comerciantes podían ofrecer un sacrificio humano.

Existían diferentes maneras de convertirse en esclavo, la razón usual eran las deudas. En caso de necesidad una persona podía presentarse en el mercado a solicitar su venta. La persona recibía el precio de la venta, que era el equivalente a 20 mantas finas, suficiente para vivir durante un año. Una vez que la persona pagara sus deudas o después de un plazo determinado de antemano, se debería presentar con su nuevo dueño. Usualmente quienes caían en la esclavitud por esta razón, eran los jugadores empedernidos y las ahuiani (prostitutas) viejas que ya no podían continuar con su oficio. También un padre podía vender a uno de sus hijos como esclavo, si éste era declarado como indolente o incorregible ante una autoridad. En casos de homicidio, el homicida podía salvar la vida, si la viuda de la victima lo solicitaba como esclavo.

La ciudad mexica

México-Tenochtitlán era la capital del imperio azteca. Originalmente fue un pequeño islote en el lago de Texcoco y creció hasta convertirse en una gran isla artificial de unos 8 kilómetros cuadrados. No existe un consenso sobre la población de Tenochtitlán, la mayor parte de los historiadores dan un valor conservador entre 80.000 a 110.000 habitantes, más grande que la mayor parte de las ciudades europeas de su época, sobrepasado sólo por Constantinopla (con 200.000 habitantes), París (con 185.000) y Venecia (con 130.000). Otros historiadores dan otros estimados: Eduardo Noguera, basándose en mapas antiguos, calcula 50.000 casas y 300.000 habitantes; Soustelle calcula 700.000 habitantes al incluir la población de Tlatelolco y la de las isletas y ciudades satélites de la zona. Tlatelolco originalmente era una ciudad independiente del poder mexica, pero eventualmente fue absorbida y convertida en un suburbio de Tenochtitlán.

La ciudad tenía una admirable simetría. Estaba dividida en 4 campán (secciones de la ciudad) y cada campán estaba dividida en 20 calpullis o barrios. La ciudad estaba cruzada de lado a lado por tres amplias avenidas que se extendían hasta tierra firme. Los calpullis estaban divididos por tlaxilcalli o canales. Paralelos a estos canales siempre había una amplia calle. Los canales se cruzaban por puentes de madera que de noche eran removidos.

Fue tratando de cruzar estos canales de noche que los invasores perdieron la mayor parte del oro que habían robado del palacio de Moctezuma. El trazo de los canales aun se conserva en el trazo de las avenidas la actual ciudad de México. Durante la huida, el desesperado lugarteniente de Cortés, Pedro de Alvarado (1495-1541), logró cruzar de un salto uno de estos amplios canales. Por su “proeza”, este canal se ha renombrado como la calle Salto de Alvarado.

Los canales se usaban para el transporte con barcazas hechas de totoras. Había barcazas para la recolección de desperdicios y otras para la recolección de excremento, que era utilizado como abono en las chinampas. Alrededor de 1000 gentes estaban encargadas de la limpieza de las calles. Bernal comenta su sorpresa al encontrar letrinas en las casas particulares, en el mercado público y en los caminos.

A pesar de que el lago de Texcoco era salado, la ciudad estaba rodeada de agua dulce gracias a los diques contruidos por los aztecas y que permitian concentrar ahi el agua que desembocaba de los ríos que alimentaban al lago. La ciudad contaba con dos acueductos que tenían dos canales, que Bernal describe como “del ancho de un buey”.

Esto permitía mantener un canal en operación en tanto se le daba mantenimiento al otro. Esta agua era principalmente usada para lavado y aseo, los meshicas acostumbraban a tomar dos baños al dia, y se reporta que Moctezuma tomaba cuatro. Usaban la raiz de Coplaxocotl (saponaria americana) como jabón, y la raíz de Metl para el lavado de la ropa.

La simetría de la ciudad era mantenida por medio de un funcionario llamado calmimilocátl, que debía supervisar cualquier construcción y evitar que se invadieran las calles y canales, que eran previamente construidos.

Cada uno de los calpullis tenía una personalidad, pues usualmente los artesanos y artistas se agrupaban en algún calpulli y competían contra los de otros calpullis.

En el caso de las festividades, cada calpulli trataba de superar a los otros. Actualmente, en la zona sur de la ciudad de México aun se les llama calpullis a las organizaciones generadas en torno a las iglesias católicas, y en las fiestas populares aun compiten entre ellas.

Además, cada calpulli tenía asignada una zona de tierra cultivable; los habitantes de un calpulli se repartían el trabajo de sembrar y cosechar esas tierras.

Esto tendía a estrechar más los lazos entre los vecinos de un calpulli. Esta forma de posesión comunal de la tierra persiste en algunos pueblos del México moderno, aunque en general es considerada subversiva por el gobierno. Desde la invasión, durante siglos los campesinos han tenido que luchar para poder mantener esas tierras comunales y que no les fueran arrebatadas por los terratenientes.

Cada calpulli tenía su propio tianquiztli (‘mercado’). Actualmente en la ciudad de México, se les llama tianguis a los pequeños mercados que se ponen un solo día a la semana.

Además del mercado del calpulli existía un mercado principal en Tlatelolco. Cortés reporta que este mercado era dos veces más grande que la ciudad de Sevilla y que había 60.000 personas comprando y vendiendo diariamente. Bernardino de Sahagun nos da una cifra más conservadora de 20.000 personas durante días comunes y 40.000 en los días de fiesta.

En el centro de la ciudad se encontraba un recinto amurallado donde se encontraban los principales templos y la casa de los jóvenes. Cerca de ahi se encontraba el palacio de Moctezuma, que disponia de 100 habitaciones con baño propio para los visitantes y embajadores. Fue ahi donde se alojaron los hombres de Cortez, junto con sus alidados Tlaxcaltecas.

El palacio de Moctezuma tenia varios anexos. Uno de ellos era la casa de las fieras: dos recintos donde se cuidaban animales de gran parte de mesoamerica. Uno recinto estaba dedicado a las aves de rapiña y el otro a una gran variedad de animales, que incluia aves, reptiles y mamíferos.

Alrededor de 300 personas estaban encargadas del cuidado de los animales. Existia tambien un jardín botánico dedicado especialmente a las plantas medicinales. Otra sección era una especie de acuario, que contenía 10 estanques de agua salada y 10 estanques de agua dulce para peces y aves acuáticas.

Educación

Hasta la edad de 14 años, los padres se encargaban de la educación de sus hijos, siendo supervisados por las autoridades de su calpulli. La educación estaba basada en los huehuetlatolli, o ‘palabras de los ancianos’, que representaban los ideales meshicas. Los huehuetlatolli eran una colección de dichos y discursos para todos los aspectos de la vida.

Había palabras para recibir al recién nacido y para despedir a los fallecidos. Los padres recomendaban a sus hijos a ser trabajadores, humildes y austeros. Las madres recomendaban a sus hijas a lavarse diariamente, a no usar maquillaje para no parecer ahuiani (prostitutas), y a apoyar a sus maridos, sin importar si eran humildes y pobres. En la actualidad se conservan alrededor de 180 huehuetlatollis.

Un fragmento de los consejos de un padre nahua a su hija de 6 años dice:

Se vive en la tierra, se es jefe, señor, noble, águila, tigre. Hay quienes nomás buscan morirse. Pero se actúa, se vive, se construye, se trabaja, se busca uno mujer, se casa él, se casa ella, se madura.

Pues ahora, mi niña, oye bien, mira con calma; aquí está tu madre, tu señora, de cuyo seno y entrañas te despegaste, te desprendiste; como una plantita, como una hierbita te alzaste, echaste hojas, floreciste; como si hubieras estado dormida y despertaras.

Mira, oye, entiende, así son las cosas en la tierra. No vivas de cualquier modo, no vayas por donde sea. ¿Cómo vivirás, por dónde has de ir? Se dice, niña mía, palomita, chiquita, que la Tierra es en verdad un lugar difícil, terriblemente difícil.

(Códice Florentino)

Muchos de los huehuetlatolli no son de origen meshica, pues por su estilo probablemente fueron compuestos varios siglos antes y son comunes a otros pueblos nahua.

Al cumplir los 15 años, había dos instituciones para recibir a los jóvenes:

el tepochcalli o casa de los jóvenes, donde los hijos de los macehuales recibían instrucción en la guerra, la historia, la religión y el canto además de un oficio (la agricultura y alguna artesanía) y

el calmecatl, donde eran educados los hijos de los pillis, se concentraba en la formación de dirigentes (tlatoques), sacerdotes, sabios (tlatimine), escribas o pintores de códices (tlacuilo).

Estudiaban los rituales, la lectura de códices, la interpretación del calendario, el canto y la poesía.

También se les enseñaba a hablar bien (la clase alta meshica tenían un estilo propio de hablar). También recibían educación en las artes militares.

Las fuentes históricas son contradictorias en el hecho de si el calmecátl estaba sólo reservado a los hijos de los pillis, si era posible escoger o si los jóvenes talentosos podían ser escogidos por las autoridades, pues hay menciones de hijos de macehuales que estudiaron en el calmecátl.

También es posible que los hijos de los macehuales prefirieran tener una oportunidad de sobresalir como guerreros, en lugar del lento ascenso que implicaría para ellos ser sacerdotes o escribas.

Si los jóvenes mostraban talento podían tener otras oportunidades. Los jóvenes de ambos sexos que sobresalían en el canto eran seleccionados para el cuicalli o casa de música. Y los muchachos que eran ágiles podían ser seleccionados para el juego de pelota. Ambas profesiones eran muy respetadas.

Algunas características de la cultura Azteca

Comparando la cultura azteca del siglo XV con la de los griegos en el siglo V adC (2000 años antes):

Ciudades: Tenochtitlan era mayor que cualquier ciudad griega, con alrededor de 130.000 habitantes, 300.000 si se incluye la ciudad satelite de Tlatelolco. Las ciudades nahuas tenian una elaborada planeación urbana, con funcionarios encargados de mantener las calles rectas y ordenadas, tenian servicios de recolección de desperdicios y de excrementos.

Baños: Las casas de las clases altas aztecas tenian agua y baños interiores. Se reporta que el palacio de Moctezuma tenia mas de 100 habitaciones, todas con baño propio.

Esclavos: La esclavitud azteca era menos rigida. Los hijos de esclavos eran libres, un esclavo podia ser declarado libre si el o ella tenian hijos con su amo(a) o si era maltratados. Una persona podia ser declarada esclava, si trataba de evitar la huida de un esclavo.

Educación: La educacion entre los aztecas era obligatoria. Habia una escuela para el pueblo, y una para los nobles. Si tenian talento, podian ser escogidos para la casa de la música o seleccionados para jugador de pelota.

Ruedas: No usan la rueda para el trabajo o la guerra. Sin embargo se usaban ruedas para juguetes de niños; los bienes se transportaban por personas, no habia animales que sirvieran para transporte.

Hierro: Conocen el hierro, pero no el acero, por lo que el hierro era raramente usado, pues por si solo el hierro es inferior a las aleaciones de bronce. Las espadas eran de madera con afiladas hojas de obsidiana (capaces de degollar un caballo)

Caballos: No conocen los caballos. Los caballos se extinguieron de America 20.000 años antes.

Dinero: No usan monedas como dinero. A veces usaban cacao como monedas.

Escritura: La escritura azteca era principalmente pictográfica, con variantes jeroglíficas y fonéticas que, según Diego Durán, les permitía a los tlacuilos aztecas incluso escribir en latín. Sin embargo era muy común de aprender textos (por ejemplo poemas) de memoria.

Fuente: Wikipedia