Comercio justo

Comercio justo es una forma alternativa de comercio promovida por varias ONGs y movimientos sociales y políticos (como el pacifismo o el ecologismo) que promueven una relación comercial justa entre productores y consumidores.

Varios de los principios que se defienden son:

Los productores forman parte de cooperativas u organizaciones y funcionan democráticamente.

Se trabaja con dignidad cumpliendo los derechos humanos.

El precio que se paga a los productores permite condiciones de vida dignas.

Los compradores pagan por adelantado para evitar que los productores busquen otras formas de financiarse.

Se valora la calidad y la producción ecológica.

Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores.

Se informa a los consumidores acerca del origen del producto.

Se intenta así evitar las grandes diferencias entre el precio que pagan por un producto los consumidores del primer mundo y el dinero que se les paga a sus productores en el tercer mundo, además de evitar la explotación de los trabajadores. Además, esto contribuye a compensar los efectos de la obsesión consumista por el precio más barato, y sus consecuencias:

Progresivo deterioro de la calidad y durabilidad de los productos.

Explotación de los productores (ver taller de trabajo esclavo).

Deterioro medioambiental.

El comercio justo implica el precio justo, es decir que éste no contenga componentes influenciados por intervenciones o subsidios estatales que distorsionan, per se, el concepto de comercio justo.

Las distorsiones y consecuentes quejas en el mercado derivadas de los subsidios son elevadas por las partes interesadas a la Organización Mundial del Comercio.

Fuente: Wikipedia