Credos

Credos, sumarios autorizados de los principales artículos de fe de diversas iglesias o comunidades de creyentes. Conforme las religiones se desarrollaron, lo que antes eran simples doctrinas fueron objeto de elaboración e interpretación que provocaron diferencias de opinión. Así se hicieron necesarios credos detallados para resaltar las diferencias que existían entre los puntos de vista oficiales y otros considerados cismáticos y para servir como formulaciones dogmáticas cuando el uso litúrgico, como la administración del bautismo, requiere una profesión de fe.

En la Iglesia cristiana, el credo apostólico o credo de los apóstoles fue la primera recapitulación de la doctrina; se ha venido utilizando, con pequeños cambios, desde el siglo II. Además del credo apostólico, el credo de Nicea y el credo de Atanasio son de uso común en la liturgia de la Iglesia católica apostólica romana. En la Iglesia ortodoxa, el único credo que se adoptó fue el credo de Nicea, sin la inserción de la expresión filioque respecto al Espíritu Santo.

Con la Reforma, el establecimiento de las distintas iglesias protestantes requirió la formulación de nuevos credos que, debido a las muchas diferencias en la teología y doctrina, fueron más largos que los credos de la antigua Iglesia católica. La Confesión de Augsburgo está aceptada por los luteranos en todo el mundo, de la misma manera que Los Catecismos de Martín Lutero. La Fórmula de Concordia, aceptada por la mayoría de los primeros luteranos, tiene hoy menos aceptación. Las doctrinas de la Iglesia anglicana están recogidas en los Treinta y nueve artículos y las de los presbiterianos en la Confesión de Westminster. La mayoría de las iglesias reformadas de Europa está de acuerdo con la Helvética Posterior o la Segunda Confesión Helvética, del reformista suizo Heinrich Bullinger y la mayoría de los calvinistas acepta el catecismo de Heidelberg.

Fuente: Microsoft Encarta