Estoicismo

Estoicismo Doctrina filosófica que propone vivir de acuerdo con una cierta Ley racional de la Naturaleza y aconseja la indiferencia o insensibilidad con respecto a lo externo.

El hombre sabio obedece la Ley natural reconociéndose como una pieza en el gran Orden y propósito del Universo.

Orígenes y fases

El estoicismo nace en Atenas y toma su nombre del Pórtico (Stoa) donde Zenón de Citio, su fundador, impartía las lecciones. Este primer período recibe el nombre de Estoicismo antiguo.

Más tarde, a partir de la introducción de esta doctrina en Roma por parte de Panecio, se origina el así llamado Estoicismo medio.

Se diferencia del anterior por su carácter ecléctico, pues recibió influencias tanto del platonismo como del aristotelismo y el epicureísmo.

Por último, tiene lugar lo que se denomina Estoicismo nuevo o romano, que abandona la tendencia ecléctica tratando de retornar a sus fuentes.

El siguiente esquema muestra la ubicación cronológica de cada fase del estoicismo indicando, asimismo, las figuras más representativas de cada una de ellas:

  • Antiguo (siglos III-II adC):
  • Zenón de Citio
  • Cleantes
  • Crisipo
  • Medio (siglos II-I adC):
  • Panecio
  • Posidonio
  • Nuevo o romano (siglos I ddC-III ddC):
  • Séneca
  • Epicteto
  • Marco Aurelio
  • Cicerón (parcialmente)

División de la filosofía estoica


La filosofía estoica se dividía en tres disciplinas fundamentales, a saber:

  1. Lógica: trata de la operación del conocer.
  2. Física: trata del objeto por conocer.
  3. Ética: trata de la conducta conforme a la naturaleza racional.

Los estoicos comparaban la relación de estas tres partes con el huevo. Según esta figura, la lógica estaba representada por la cáscara, la física por la clara y la ética por la yema.

La lógica comprendía la gnoseología, la dialéctica y la retórica. Si bien es cierto que el sistema se subordina a la ética, ésta se funda en un principio que tiene su origen en la física.

La física estoica, a su vez, deriva de la concepción heraclítea del fuego como fuerza productiva y Razón ordenadora del cosmos. En efecto: a partir de este fuego artesano [p?? te??????] se genera el mundo y, según ciertos períodos determinados de tiempo, se destruye y vuelve a surgir a partir del fuego.

Por ello suele hablarse de un eterno retorno de lo mismo que se da cíclicamente en forma de conflagración universal [e?p???s??]. Cada uno de estos períodos en que se produce una ordenación a partir del fuego y que culmina en una destrucción por el fuego recibe el nombre de d?a??sµ?s??. Este ordenamiento está regido por una Razón universal o ?????.

Ahora bien, este Lógos es una Providencia consciente de sus fines, siendo su fin último la suma perfección.

La ética estoica se funda sobre el principio de que el hombre es partícipe del Lógos y portador de una “chispa” del fuego eterno. Lo que impide la adecuación de la conducta a la racionalidad son las pasiones.

La virtud consiste en el vivir con coherencia [?µ?????a], eligiendo siempre aquello que es conveniente a la propia naturaleza del ser racional.

En el estado de ausencia de las pasiones o apatía [ap??e?a], aquello que podía aparecer como mal y dolor se revela como un punto positivo y necesario del proyecto de la Providencia universal. De ahí que Epicteto declare: a???? ?a? ap??? [soporta y abstente].

A esto apunta la famosa metáfora estoica que compara la relación hombre-Universo con un perro que va atado a un carro. Este perro tiene dos opciones: o bien sigue armoniosamente la marcha del carro, o bien se resiste.

El camino a recorrer será el mismo en ambos casos; pero si se adecua a la marcha del conductor del carro, el recorrido le resultará armonioso. Si, por el contrario, se resiste, su marcha será tortuosa, pues será arrastrado por el carro en contra de su voluntad.

La idea central de esto la expresa cabalmente Séneca, cuando sostiene: Ducunt volentem fata, nolentem trahunt [El destino gusta de guiar a quien se le doblega y da en arrastrar a quien se le resiste].

Fuente: Wikipedia