Historia de Chipre

Hace ya tres mil años que la civilización llegó a Chipre. Desde entonces los hititas, fenicios, griegos, sirios, persas, egipcios, romanos, árabes, turcos, y luego los ingleses llegaron a la isla para rendirse ante la cultura de los isleños aunque a menudo impusieron su poder militar y político siempre más o menos efímero. Cuando a principios del siglo XX Creta se unió a Grecia, un movimiento similar surgió en Chipre.

La Iglesia ortodoxa griega, tomó el partido político a favor de la unión. Pero Turquía, tradicional antagonista político de Grecia, se opuso a la misma. Los británicos que colonizaban la isla reprimieron a los popes ortodoxos hasta que Makarios, arzobispo que dirigía desde el exilio el movimiento chipriota consiguió después de la segunda guerra mundial sacudirse el yugo de los ingleses.

En 1959, Gran Bretaña tuvo que aceptar el nacimiento de la República de Chipre, con garantías para la minoría turca y reservándose el control de las bases militares de la isla. La independencia se proclamó el 16 de agosto de 1960, y Makarios asumió la presidencia, desde la cual apoyó con vigor la causa anticolonialista y participó activamente del Movimiento de Países No Alineados. Fue reelecto en 1968 y 1973. Las tensiones entre Grecia y Turquía persistieron y frecuentemente se reflejaron en Chipre.

El nuevo imperio norteamericano desembarcó en la política mediterranea optando por apoyar los grupos de la extrema derecha que trataban de apartar del poder a Makarios a través de un golpe de estado que facilitara la anexión de Chipre a Grecia.

Lo intentaron en 1963 y finalmente el 15 de julio de 1974 los golpistas enviaron a Makarios al exilio y nombraron a Nikos Sampson que pretendía imponer la unión con Grecia. Roto de este modo el delicado equilibrio con la minoría turca cinco días después se produjo la reacción militar turca que condenó a doscientos mil grecochipriotas a un desplazamiento forzoso hacia el sur. A Sampson lo sustituyó Glafcos Klerides que se ve obligado a renunciar al perder el apoyo de la Junta de los Coroneles cuya dictadura había azotado a Grecia.

Pero el daño ya estaba hecho y el 16 de agosto de 1974 se proclamó un estado federal turco-chipriota, bajo la presidencia de Rauf Denktash.

Cuando Makarios regresó a Chipre nuevamente independiente y democrático siguió como líder del país desde el 74 hasta el 1977 en que murió y le sustituyó Spyros Kyprianou, quien fue fiel a el ideario de Makarios y trató de defender la idea de un Chipre independiente y reunificado y como activo miembro del Movimiento de No Alineados.

Denktash y Makarios habían acordado cuatro bases para las negociaciones de paz:

a) el establecimiento de una república federal independiente, no alineada y binacional

b) la precisa determinación de los territorios que administraría cada comunidad

c) la discusión de cuestiones tales como libertad de circulación interna, derecho de propiedad y otras cuestiones de principio en el marco de un sistema federal que reconoce iguales derechos a ambas comunidades

d) aplicación de los poderes del gobierno federal para salvaguardar la unidad de Chipre.

Desde entonces la historia de Chipre se resume en un intento de reunir nuevamente a la isla, la última gran oportunidad de reunificación al tiempo que se adhería a la unión europea ha sido frustrada por el rechazo grecochipriota en las votaciones del 24 de abril del 2004.

Sin embargo las consecuencias negativas para la isla de la interferencia de los poderes regionales e internacionales acabará más tarde que pronto porque el voto de los turcochipriotas a favor del ingreso en la Unión Europea les dota de una legitimidad que han perdido los chipriotas del sur que cegados por sus lideres acaban de perder una oportunidad de recuperar la unidad anhelada por Makarios y que respete los derechos de todos los habitantes de la isla de Afrodita.

Fuente: Wikipedia