Historia de Europa

Baja Edad Media

Artículo principal: Edad Media

Después de la caída del Imperio Romano en Occidente en el siglo V, Europa occidental emerge como una nueva civilización porque las invasiones bárbaras la separaron del Imperio Bizantino (Imperio Romano de Oriente) que sobrevivió otro milenio.

En el siglo VII, la expansión de los Moros llevó la cultura islámica al sur del Mediterráneo (de Turquía a Sicilia y España). Una gran cantidad de tecnología y sabiduría fue destruida, el comercio se redujo y la gente se volvió a comunidades locales agrarias.

El Feudalismo reemplazó al Imperio Romano en Europa. La única institución que sobrevivió fue la Iglesia Católica , que preservó parte de la cultura romana, y se convirtió en la principal fuente de aprendizaje hasta el siglo XIII.

Carlomagno, aliado con el Papa, hacia el año 800, conquista Francia, el oeste de Alemania, gran parte de Italia y partes de otros países. Surge el Sacro Imperio Romano como dominio del papado en un estado independiente en el centro de Italia.

Hasta el año 1000 crece el feudalismo, que debilita al Sacro Imperio Romano y el desarrollo de la Iglesia Católica como el mayor poder.

Alta Edad Media

En el siglo XI el comercio se reactivó en Italia, y comenzó un crecimiento económico y cultural en estados como Venecia y Florencia.

En Francia, Inglaterra y Portugal empiezan a formarse Estados como resultado de las luchas de poder entre la monarquía, la aristocracia y la iglesia.

El Sacro Imperio Romano, basado en Alemania e Italia, se fragmentó en principados y ciudades-estado cuya sujeción al emperador fue sólo formal.

Hacia el 1300, la Muerte Negra (la peste bubónica), azotó a Europa matando a un tercio de la población.

A principios del siglo XIV, el Mar Báltico se convirtió en un de las rutas comerciales más importantes. Se creó una alianza de comercio, Hansa, entre varias ciudades, que incorporó a Polonia, Lituania y otras ciudades bálticas, al comercio europeo.

El fin de la Edad Media se identifica con la caída del Imperio Bizantino (Imperio Romano de Oriente) a manos de los otomanos (Turcos) en 1453. Los turcos renombraron a Constantinopla en Estambul y la convirtieron en la capital del Imperio Otomano, que incluía a Egipto, Siria, y los Balcanes, durando hasta el año 1919.

Renacimiento y Reforma

Martín Lutero a los 46 años (pintado por Lucas Cranach el Viejo, 1529) Artículos principales: Renacimiento y Reforma protestante

En el siglo XV. En Francia, Inglaterra y España, nuevos monarcas formaron poderosas naciones.

La Iglesia Católica estaba perdiendo poder por la corrupción, conflictos internos, y el surgimiento de la cultura en lo artístico, filosófico, científico y tecnológico, del movimiento Renacentista.

Las nuevas naciones tenían guerras y problemas políticos.

Martín Lutero empezó la reforma en 1517, lo que provocó las guerras y persecuciones religiosas, con enormes implicaciones para Europa.

Enrique VIII (Inglaterra) se autoproclamó cabeza de la Iglesia , y el imperio Alemán en cabeza de los Habsburgo fue atacado por los príncipes protestantes de Alemania.

En Europa Central, polacos, lituanos, y húngaros, adoptaron la tolerancia religiosa entre los católicos, protestantes, ortodoxos y judíos.

Expansión Colonial

Artículos principales: Colonización de África y Colonización europea de América.

Siglos XVI, XVII y XVIII

Revolución Francesa y Napoleón

Napoleón Artículos principal: Revolución Francesa y Guerras Napoleónicas.

Al final del siglo XVIII, la negativa del rey francés Luís XVI (apoyada por la nobleza y el clero) de compartir el poder político con el llamado Tercer Estado originó la Revolución Francesa en 1789, como un intento de crear una nueva forma de gobierno basada en los principios de Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad y Fraternidad). El rey fue ejecutado, Francia fue proclamada una república y una especie de gobierno democrático fue establecida.

En el subsiguiente conflicto (relacionado con la coalición de la mayoría de las monarquías europeas que le declararon la guerra a la Francia republicana) el general Napoleón Bonaparte tomó el poder. En los muchos años de la era Napoleónica, venció repetidamente a Austria (cuyo emperador fue forzado a abdicar al título de emperador del Sacro Imperio Romano), Rusia, Prusia y a otras potencias aliadas principalmente a Inglaterra. También organizó la Confederación del Rin. Después de ser proclamado emperador francés en 1804, Napoleón fue derrotado finalmente en la Batalla de Waterloo en 1815.

Revolución Industrial

Por otro lado, aproximadamente desde 1780 hasta 1850, se desarrolla la Revolución Industrial en Inglaterra. La expansión colonial conllevó un aumento en la demanda de productos que no podía cubrirse con la protoindustria tradicional. La creación de fábricas, con el consiguiente aumento significativo de la producción y las consecuencias sociales que éstas trajeron; el cambio en el comercio textil, pasando de la lana al algodón, con el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a todo el proceso de producción textil; así como la invención de la máquina de vapor y su aplicación práctica en el ferrocarril; todo ello supuso una revolución económica que conllevó una auténtica ruptura con el modelo económico medieval.

El siglo XIX

Otto von Bismarck artífice de la unidad alemanaLuego de la derrota de la Francia revolucionaria, las otras potencias mayores trataron de restaurar la situación que existía antes de 1789. De cualquier forma, sus esfuerzos no fueron suficientes como para detener la proliferación de los movimientos revolucionarios: las clases medias estaban fuertemente influídas por los ideales de democracia emanados de la Revolución Francesa , la Revolución Industrial trajo otros cambios sociales y económicos, las clases bajas empezaron a ser influenciadas por ideas socialistas, comunistas y anarquistas (especialmente las resumidas por Karl Marx en el Manifiesto del Partido Comunista, y la preferencia de los nuevos capitalistas por el Liberalismo (término el cual significaba entonces algo diferente a lo que significa ahora). Mayor inestabilidad vino de la formación de varios movimientos nacionalistas (en Alemania, Italia, Polonia, etc.), que buscaban la unificación nacional y/o su liberación del gobierno extranjero.

Como resultado, el periodo entre 1815 y 1871 vio un gran número de intentos revolucionarios y guerras de independencia. Aunque los revolucionarios eran comúnmente derrotados, la mayoría de los estados europeos se habían convertido en monarquías constitucionales (dejando de ser absolutistas) hacia el año 1871, Alemania (victoriosa en la guerra franco-prusiana) e Italia se habían desarrollado en estados nacionales, llevándose a cabo la unidad alemana, bajo la figura del “Segundo Reich”, cuyo arquitecto fue Otto von Bismarck.

La dinámica política de Europa cambió en dos ocasiones durante el siglo XIX. La primera, tras el Congreso de Viena, y la segunda, después de la Guerra de Crimea. En 1815, durante el Congreso de Viena, las principales potencias de Europa se las arreglaron para producir un balance pacífico del poder entre los imperios después de las guerras Napoleónicas (a pesar de que ocurrieran movimientos revolucionarios internos). Pero la paz sólo duraría hasta que el Imperio Otomano hubiera declinado lo suficiente como para convertirse en blanco de los demás. Esto provocó la Guerra de Crimea en 1854 y se inició así un tenso periodo de choques menores dentro de los imperios de Europa que prepararon el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Siglo XX

Guerras Mundiales

Artículos principales: Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial

Luego de la relativa paz durante el siglo XIX, la rivalidad entre las potencias europeas explotó en 1914, cuando se inició la Primera Guerra Mundial. En un lado se encontraban Alemania, Austria-Hungría y Turquía (las Potencias Centrales), mientras que del otro lado se encontraban Serbia y la Triple Entente – la vaga coalición de Francia, Inglaterra y Rusia, a la que se le uniría Italia en 1915 y los Estados Unidos en 1917. A pesar de la derrota de Rusia en 1917 (la guerra fue una de las principales causas de la Revolución Rusa , que culminó en la formación de la Unión Soviética ), la Entente finalmente consiguió el triunfo en el otoño de 1918.

En el Tratado de Versalles de 1919 los vencedores le impusieron duras condiciones a Alemania y reconocieron a los nuevos estados (como: Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia creados en Europa Central con territorios que pertenecieron a Alemania, Austria-Hungría, y al Imperio Ruso, tomando como base la supuesta autodeterminación de los pueblos. En las siguientes décadas, el temor al comunismo y a la Depresión económica de 1929-33 provocaron el auge de gobiernos extremistas – Fascista o Nazi – en Italia (1922), Alemania (1933, España (luego de una guerra civil que finalizó en 1939) y en otros países como Hungría.

Luego de aliarse con Italia mediante el “Pacto de Hierro” y de firmar un pacto de no-agresión con la Unión Soviética , el líder alemán Adolf Hitler provocó la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939 luego de una fuerte militarización de Alemania a finales de los 1930s. Después de los sucesos iniciales (principalmente la conquista de Polonia Occidental, la mayoría de Escandinavia, Francia y los Balcanes antes de 1941) Alemania se sobrepasó en 1941 atacando a la Unión Soviética , con la cual había partido (y repartido) Europa Central en 1939- 1940.

A pesar del éxito inicial, el ejército alemán fue detenido cerca de Moscú en diciembre de 1941, y un año después sufrió una derrota descisiva en la Batalla de Stalingrado. Mientras tanto, Japón (aliado de Alemania e Italia desde septiembre de 1940) atacó a los Estados Unidos el 7 de diciembre de 1941; y Alemania le declaró la guerra a los Estados Unidos.

La Guerra se definió entre las Potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón) y las Fuerzas Aliadas (Inglaterra, Francia, Rusia y Estados Unidos). Las fuerzas aliadas vencieron en África del Norte e invadieron Italia en 1943, también invadieron la Francia ocupada en 1944. En la primavera de 1945 Alemania misma fue invadida, al este por Rusia y al oeste por otros Aliados respectivamente; Hitler se suicidó y Alemania se rindió a principios de Mayo. Japón, la última potencia del Eje, no se rindió hasta Agosto de 1945, después de que los Estados Unidos usaran bombas atómicas para destruir las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.

La Guerra Fría

Artículo principal: Guerra Fría

La Primera Guerra Mundial y especialmente la Segunda Guerra Mundial terminaron con la posición preminente de Europa Occidental. El mapa de Europa fue redibujado en la Conferencia de Yalta y fue dividido como la principal zona de contención en la Guerra Fría entre las dos nuevas potencias emergentes, la capitalista Estados Unidos y la comunista Unión Soviética. Los Estados Unidos pusieron a Europa Occidental (Inglaterra, Francia, Italia, Alemania Occidental, España, etc.) dentro de su esfera de influencia, estableciendo la OTAN como una medida precautoria en contra de una posible invasión soviética; la Unión Soviética hizo lo mismo con Europa Central (Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Alemania Oriental) formando el Pacto de Varsovia. Europa fue dividida, conociéndose a esta situación con la metáfora de “Telón de acero”.

Esta situación duró hasta 1989, cuando el debilitamiento de la Unión Soviética originó la Glasnost y el fin de la división de Europa – los gobiernos satélites soviéticos se vieron libres para disolver los regímenes comunistas (y las dos Alemanias pudieron reunificarse). En 1991 la misma Unión Soviética se colapsó, dividiéndose en varios estados (el principal quedó como la Federación Rusa y se disolvieron la mayoría de los gobiernos comunistas.

Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Europa Occidental inició lentamente un proceso de integración política y económica, con el deseo de unir a Europa y así prevenir otra guerra. Este proceso dio como resultado el desarrollo eventual de organizaciones como la Eurozona y la Unión Europea. Al final de la Guerra Fría , los países de Europa Central comenzaron a ser incluidos en estas organizaciones.

Bibliografía sobre el siglo XX: Eric HOBSBAWM. Historia del siglo XX.

La Unión Europea

Artículo principal: Historia de la Unión Europea

Desde el 1 de mayo de 2004, la UE esta conformada por 25 países europeos y algunos territorios de ultramar. Para 2007 se prevé la entrada de dos nuevos miembros. El proceso de integración de Europa fue lento debido a la negativa de la mayoría de los estados miembros a ceder su soberanía. De cualquier forma, el proceso empezó a acelerarse a principios del siglo XXI. La Unión Europea se iniciaba como una vaga alianza económica entre naciones europeas, pero se requería un mayor esfuerzo para integrar estrechamente a los estados miembros y convertir a la UE en una organización supranacional.

A finales del siglo XX las naciones dentro de la Unión Europea crearon una zona de libre comercio y eliminaron la mayoría de las barreras aduaneras a lo largo de sus fronteras. La nueva moneda para Europa, el Euro, fue establecida electrónicamente en 1999, uniendo oficialmente a las monedas de cada nación participante. La nueva moneda fue puesta en circulación en 2002 y las viejas monedas se volvieron obsoletas.

El 18 de junio de 2004, los jefes de gobierno de los países que forman la UE aprobaron en Bruselas el proyecto de Constitución Europea, que deberá ser ratificada por cada uno de los estados miembros. Actualmente la UE se basa en cuatro tratados (Tratados de Roma, Maastricht y Amsterdam) que fijan sus normas de actuación. Este nuevo documento (conocido técnicamente como “Tratado constitucional”), reemplazaría dichos tratados y sería similar a la constitución de un país.

Por otra parte La UE es la primera potencia comercial, pues representa el 20% de las importaciones y exportaciones mundiales.

Siglo XXI

La corta historia de este siglo está marcada en todo el mundo por los ataques terroristas sobre suelo de EEUU que tuvieron lugar el 11 de septiembre de 2001. Europa no se ha librado de las consecuencias de este hecho. En la víspera, y tras el inicio de la Invasión de Iraq de 2003, las naciones de Europa se vieron divididas en cuanto a la forma de encarar el terrorismo. Tras el ataque lanzado por EEUU contra Afganistán (amparado por las resoluciones de la ONU ) e Irak, los países europeos reaccionaron de forma diversa, tanto en el seno de la UE como internamente, ante el enfoque que había dado Estados Unidos a la lucha contra el terrorismo.

Por un lado, algunos países europeos, encabezados por Alemania y Francia, se opusieron al nuevo concepto de “guerra preventiva” y rechazaron participar en el ataque a Irak. Otros países europeos, encabezados por Italia, España y Polonia, respaldaron la iniciativa de EEUU y enviaron efectivos militares. Sin embargo, debido al cuestionable objetivo de la operación, a cambios políticos internos y a las numerosas críticas desde diversos sectores sociales, España ha regresado a formar parte del eje franco-alemán, mientras que Polonia e Italia han dado un perfil más discreto a su posición.

Fuente: Wikipedia