Historia de Groenlandia

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La historia de Groenlandia, la isla más grande del mundo, es la historia de la vida bajo las extremas condiciones árticas: una capa de hielo cubre el 84% del territorio de la isla, restringiendo la actividad humana a las costas. Groenlandia era desconocida en Europa hasta el siglo X, cuando fue descubierta por vikingos islandeses.

Antes de ese “descubrimiento”, Groenlandia ya estaba habitada por pueblos árticos, aunque fue despoblada con la llegada vikinga; los ancestros directos de los modernos Inuit no llegaron a la isla hasta el 1200. Los Inuit fueron el único pueblo que habitó la isla durante siglos pero, en recuerdo de la colonización vikinga, Dinamarca reclamó el territorio y lo colonizó en el siglo XVIII. Obtuvo así privilegios, tales como el monopolio comercial.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Groenlandia se separó de hecho, tanto social como económicamente, de Dinamarca, acercándose más a Estados Unidos y Canadá. Tras la guerra, el control de la isla volvió a Dinamarca levantándose su estatus colonial, y aunque Groenlandia sigue siendo parte del Reino de Dinamarca, es autónoma desde 1979. La isla es el único territorio que ha dejado la Unión Europea.

Colonización dansesa

En 1536, Dinamarca y Noruega se unieron oficialmente y Groenlandia empezó a ser considerada más una dependencia danesa que noruega. Aún cuando no había casi ningún contacto, el rey danés seguía reivindicando su dominio sobre la isla. En los años 1660, hasta se incluyó un oso polar en el escudo danés.

Durante el siglo XVII, la caza de ballenas condujo a barcos ingleses, holandeses y alemanes hasta Groenlandia en donde procesaban las ballenas amarrados a la costa, pero no se estableció ningún poblado permanente.

En 1721, una expedición mercantil y religiosa organizada por el misionero noruego Hans Egede fue enviada a Groenlandia, preocupados por no saber si todavía quedaban pobladores europeos en la isla y si éstos, llegados antes de la reforma, todavía serian católicos. La expedición formó parte de la colonización danesa de América. Poco a poco, Groenlandia se abrió al comercio para las empresas danesas y se cerró para las de otros países.

Esta nueva colonia tuvo por centro Godthåb (“Buena esperanza”) en la costa sudoeste. Los habitantes Inuit de las cercanías de la colonia fueron convertidos a la fe cristiana.

Al separarse Noruega de Dinamarca en 1814, luego de las guerras napoleónicas, las colonias, entre ellas Groenlandia, quedaron bajo el control danés. Durante el siglo XIX Groenlandia fue punto de interés para los exploradores y científicos polares, tales como William Scoresby y Knud Rasmussen. En la misma época, se afianzó la colonización danesa y las misiones fueron bastante exitosas. En 1861, se publicó el primer periódico en idioma inuktitut. Sin embargo, la justicia danesa sólo se aplicaba a los colonos.

Hacia principios del siglo XIX, Groenlandia permanecía despoblada por encima de la latitud 81° N; la única presencia en esa zona era la de cazadores quienes construían refugios para albergarse mientras realizaban su actividad.

Esto cambió hacia mediados de siglo con la inmigración desde Canadá de familias Inuit que se establecieron en esa zona. Los últimos grupos llegaron a Groenlandia en 1864. Durante el mismo periodo el comercio y las condiciones económicas decayeron por lo que la parte este de la isla comenzó a despoblarse.

Entre 1862 y 1863 se realizaron por primera vez en Groenlandia elecciones democráticas para elegir representantes distritales, y en 1911, se crearon dos Landstings (concejos), uno para el norte y otro para el sur, los cuales se unieron a partir de 1951. Sin embargo, las decisiones importantes para la isla se tomaban en Copenhague, donde los habitantes de Groenlandia no tenían representación.

Fuente: Wikipedia