Historia de Portugal

Emergiendo de la Reconquista como país independiente en 1143, y con la frontera principal de su territorio casi sin cambiar desde el siglo XIII, Portugal siempre estuvo ligado al mar. Desde temprano, la pesca y el comercio de ultramar han sido actividades económicas importantes.

El interés de Henrique el Navegador en la exploración, junto con algunos progresos tecnológicos en la navegación, llevó a la expansión portuguesa y a grandes adelantos en su conocimiento geográfico.

Después de su apogeo como potencia del mundo durante los siglos XV y XVI, Portugal perdió mucho de sus riquezas y estatus con la destrucción de Lisboa en un terremoto en 1755, la ocupación durante las guerras Napoleónicas, y la pérdida de su colonia brasileña en 1822.

En 1580 la muerte del Rey Don Sebastián, sin hijos, en Alcacer-Quibir deja el trono de Portugal libre para su primo Felipe II de España y I de Portugal, siendo el primer Rey que unió toda la Península Ibérica bajo una sola corona.

El 1 de diciembre de 1640 una revuelta en Portugal destrona el Rey Felipe III de Portugal y IV de España volviendo Portugal a la independencia y coronanando a Don Juan IV como Rey.

Una revolución en 1910 depuso la monarquía portuguesa, empezando un período de republicanismo caótico (primera república); en 1926 un golpe de estado militar nacionalista comenzó un período de más de cinco décadas de gobiernos fascistas represivos.

En 1974, un golpe militar izquierdista pacífico ( la Revolução dos Cravos, Revolución de los Claveles) instaló un gobierno que instituyó amplias reformas democráticas.

Al año siguiente Portugal concedió la independencia a sus colonias en África: Mozambique, Angola, Guinea-Bissau, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe) y perdido su colonia de Timor Oriental en Asia a una invasión indonesia.

Portugal ingresó a la Unión Europea en 1986, mientras que otra dependencia asiática, Macao, fue devuelta a la soberanía china el 20 de diciembre de 1999.

Fuente: Wikipedia