Historia de San Marino

San Marino, el tercer estado más pequeño del mundo, también es la más antigua república. De acuerdo a la tradición, fue fundada en 301 cuando un cantero cristiano llamado Marinus el dálmata dejó la isla de Arbe para escapar de la política anticristina del emperador romano Diocleciano.

Marinus se escondió en la cima del Monte Titano, el más alto de los siete que posee San Marino y fundó una pequeña comunidad cristiana. La propietaria del terreno, una compasiva mujer de Rímini, les dejó en herencia el territorio. Los que están demostrados es que el lugar ha sido habitado desde tiempos prehistóricos.

Aunque la existencia documentada de la república comienza en el siglo X. En memoria del cantero la zona se llamó Tierra de San Marino, siendo más tarde cuando se le dio el nombre de república.

En tiempos de los lombardos, San Marino era propiedad del Ducado de Espoleto.

El gobierno estaba compuesto por una asamblea llamada Arengo, que estaba compuesta por todos los cabezas de familia. En 1243, se estableció la figura de los Capitanes Regentes (Capitani Reggenti) para actuar como jefes de estado. Las primeras leyes datan de 1263. El Vaticano reconoció la independencia de San Marino en 1291.

El territorio de la república consistía únicamente en el Monte Titano hasta 1463, cuando entró en la alianza contra Segismundo Pandolfo Malatesta, Señor de Rímini, que sería derrotado. Debido a ello el Papa Pío II cedió a San Marino las ciudades de Fiorentino, Montegiardino, y Serravalle.

Ese mismo año la ciudad de Faetano se unió a la república por su propia voluntad. Desde entonces, la superficie de la república ha permanecido invariable.

San Marino redactó una constitución el 8 de octubre de 1600.

San Marino ha sido ocupada militarmente tres veces en toda su historia, aunque por breve tiempo. En 1503, César Borgia, ocupó la república hasta su muerte pocos meses después. En 1739, el Cardenal Alberoni volvió a invadir el pequeño estado pero la desobediencia civil y las protestas ante el Papa Clemente XII para obtener justicia dieron resultado.

El estado fue reconocido por Napoleón en 1797 y en el Congreso de Viena en 1815.

La última ocupación del país ocurrió en 1944. San Marino era neutral en la Segunda guerra mundial. Sin embargo, el ejército alemán lo ocupó durante su retirada y fue seguido por los aliados. Estos últimos sólo permanecieron unas semanas.

San Marino es la única ciudad-estado italiana que aún sobrevive. Como Andorra, Liechtenstein y Mónaco, parece un anacronismo de tiempos medievales, cuando la jurisdicción de una ciudad no iba más allá del alcance de las armas desde las murallas.

Junto con el Vaticano es el único país europeo completamente rodeado por otro. Varios tratados de amistad han sido firmados con Italia desde su unificación pero siempre evitando el ingreso en el país vecino.

Ingresó en el Consejo de Europa como miembro de pleno derecho en 1988, presidiendo la organización en la primera mitad de 1990.

San Marino se convirtió en miembro de Naciones Unidas en 1992.

Fuente: Wikipedia