Instinto

Instinto, en zoología y psicología, característica innata de una especie animal particular que origina modelos de comportamiento complejos, de forma que los miembros de una especie son capaces de responder de forma adecuada a una gran variedad de situaciones en la naturaleza. Por lo general, estos comportamientos suponen modelos de respuestas a un estímulo determinado y, con frecuencia, son patrones característicos de alimentación, apareamiento, relaciones y expresión de agresividad. En cada especie estos modelos de comportamiento se desarrollan y depuran bajo la influencia de las fuerzas de la selección natural en el proceso de la evolución. Los comportamientos instintivos son muy importantes ya que facilitan la adaptación del animal a su medio ecológico particular.

Algunas escuelas establecen una cuidadosa distinción entre comportamientos aprendidos e instintivos. Sin embargo, en los últimos años, los investigadores coinciden en que tal distinción no es muy útil, y que el aprendizaje y el instinto interactúan para conducir de forma apropiada el comportamiento de un animal (véase Conducta animal).

Las conductas instintivas pueden ser extremadamente complejas incluso en animales simples. Un ejemplo es la notable habilidad de las abejas para orientarse y comunicarse. Una abeja obrera puede volar medio kilómetro o más desde la colmena, en busca de flores que constituyan una fuente adecuada de alimento. El Sol suele ser utilizado como punto de referencia para la dirección, aunque la abeja puede orientarse con precisión, incluso con relativa facilidad, cuando éste queda oculto por una nube. Cuando encuentra una fuente de alimento adecuada, tiene la capacidad de calcular el camino de vuelta a la colmena teniendo en cuenta el viento y el movimiento aparente del Sol. Una vez ha retornado a la colmena, comunica la localización del alimento mediante una “danza” que proporciona información a cerca de la distancia y dirección. Las otras abejas utilizan esta información para dirigirse de forma directa hacia el alimento. En este ejemplo, cada modelo de conducta aprendido y codificado por los genes desempeña un papel muy importante. Los instintos permiten que los animales demuestren conductas altamente adaptativas y con frecuencia muy complejas, sin la necesidad de que dichas respuestas tengan que aprenderse mediante ensayos y errores.

El papel que desempeña el instinto en la conducta humana aún no está claro. Algunos investigadores consideran que determinados comportamientos humanos como la agresión y la territorialidad pueden tener componentes instintivos. Otros piensan que los datos de que disponemos no avalan dicha conclusión y que la conducta humana es diferente de la de otros animales. Existe el peligro de hacer extensivas a la conducta humana las investigaciones llevadas a cabo en animales, sin embargo, es probable que muchas de las mismas fuerzas que dictan la conducta de otros animales influyan sobre la del hombre.

El término instinto puede aplicarse también a varias interpretaciones desarrolladas por Sigmund Freud y otros teóricos del psicoanálisis. Freud teorizó que existen instintos de vida y de muerte, y que el comportamiento sexual es, en esencia, instintivo. Esta aplicación específica del término instinto no está relacionada con la forma en la que lo utilizan los científicos del comportamiento.

Fuente: Microsoft Encarta