Lavado de dinero

El lavado de dinero (también conocido en algunos países como lavado de capitales, lavado de activos o blanqueo de dinero) es el proceso a través del cual el origen de los fondos generados mediante el ejercicio de algunas actividades ilegales o criminales (tráfico de drogas o estupefacientes, contrabando de armas, corrupción, desfalco, fraude, crímenes de guante blanco, malversación pública, extorsión, trabajo ilegal y últimamente terrorismo) es encubierto.

El objetivo de la operación, que generalmente se realiza en varios niveles, consiste en hacer que los fondos o activos obtenidos a través de actividades ilícitas aparezcan como el fruto de actividades legítimas y circulen sin problema en el sistema financiero.

Formas de lavado

Todo el sistema financiero es utilizado para el lavado de dinero, pero en especial los bancos a través de los cuales, en el curso normal de sus operaciones legítimas, grandes sumas de dinero son transmitidas a través de una amplia red de bancos corresponsales en todo el mundo.

Debido a iniciativas privadas, a leyes y regulaciones de una gran parte de los países del mundo y también por los esfuerzos de numerosos organismos internacionales, tales como el Financial Action Task Force (FATF) o Groupe d’action financière sur le blanchiment de capitaux (GAFI), existe un variado número de iniciativas que tienen como propósito el control y la reducción del lavado de dinero.

De ahí que los criminales han ido creando mecanismos y esquemas cada vez más complejos y desarrollados que utilizan para burlar los esfuerzos que se realizan para erradicar este mal.

Dichos esquemas implican muchas veces la utilización de entidades ficticias, casinos, restaurantes, comercio de joyas, obras de arte, distribuidores de automóviles, operaciones de exportación e importación, etc.

La lucha contra el lavado de dinero no es una batalla en si misma contra este mal, sino más bien contra aquellos crímenes que son la fuente del beneficio económico que busca ser puesto nuevamente en circulación bajo un manto de legalidad. Al dificultar dicha conversión se hacen menos atractivos y productivos los crímenes que lo originan.

Fuente: Wikipedia