La moral cristiana y sus normas (1974)

Contenido: Presentación de los textos, por Mons. Ph. Delhaye, Las «nueve tesis» de H.U. von Baltasar, Texto de las Nueve tesis de H.U. von Balthasar, aprobado «in forma generica» por la Comisión teológica internacional, El cumplimiento de la realidad en Cristo, Cristo como norma concreta, La universalidad de la norma concreta, El Sentido Cristiano de la Regla de Oro, El Pecado, La Promesa (Abraham), La ley, La Conciencia, Orden pre-bíblico de la naturaleza, Ética antropológica poscristiana, El marco del estudio, La cuestión del carácter obligatorio de los juicios de valor y de las directrices morales, Conclusión. Visitar

Extracto

Para quien escribe la crónica de una institución y busca reagrupar los documentos esenciales, puede presentarse un doble peligro: pueden haberse perdido «dossiers» y entonces hay que reconstituirlos de una parte y de otra; en otras circunstancias hay plétora de documentos.

Esto es lo que sucede para la sesión de 1974 consagrada a «La moral cristiana y sus normas». Ya el título es ambiguo. Algunos pueden entender la investigación como un estudio de los criterios y las fuentes de un tratado de moral: Sagrada Escritura, Tradición y Magisterio, razonamiento filosófico (ley natural). Otros pueden considerar, ante todo, los puntos de referencia de una conciencia comprometida en la acción: el fin buscado (Dios, el amor fraterno, el bien honesto), las circunstancias del acto (quis, quando, quomodo, etc.), la estructura o la naturaleza de la acción y de la persona que pone la acción. Sin duda, un equipo puede y debe ponerse de acuerdo antes de comenzar un trabajo común.

Pero, para la Comisión teológica internacional, este consenso inicial se hizo bien difícil por el hecho de que el trabajo, decidido desde 1969, no pudo discutirse hasta 1974. Concretamente esto significa que una buena parte de los autores de las relaciones, escritas durante el primer quinquenio, no fueron confirmados y que colaboraciones nuevas debieron suscitarse entre los nuevos miembros de la Comisión teológica internacional. A esto se añade el hecho de que la moral padecía ya entonces una crisis y distorsiones considerables.