El Sacerdocio Católico (1969)

Contenido: Unidad de la fe; El sacerdocio; Teología de la esperanza: fe cristiana y futuro de la humanidad, Los criterios del conocimiento moral cristiano, El sacerdocio católico (1970)*, El ministerio y los Apóstoles, El ministerio y la Iglesia, El ministerio y cristo, El único sacerdocio de la Nueva Alianza, El único sacrificio perfecto, El ministerio y el ministro, En los orígenes de la Iglesia, Colegialidad. Visitar

Extracto

La Comisión teológica internacional se reunió por primera vez en Roma, del 6 al 8 de octubre de 1969. Fue recibida por Pablo VI que celebró con los miembros de la Comisión teológica internacional una paraliturgia y les dirigió un discurso programático que se encontrará en la segunda parte de este volumen(18). Después de la sesión, la Secretaría de la Comisión teológica internacional ha publicado un breve comunicado(19) que reproducimos aquí:

Comunicado final de la primera sesión de la Comisión teológica internacional(20)

La primera sesión de la Comisión teológica internacional ha tenido lugar en Roma, en la Domus Mariae, del 6 al 8 de octubre, bajo la presidencia de S. Em. el cardenal eper. Estaban presentes 29 de sus 30 miembros. La sesión tenía, como objetivo, dar ocasión a sus miembros, de encontrarse y tomar los primeros contactos, hacerse una idea más exacta de la naturaleza y el fin de la Comisión, expresar su parecer sobre las cuestiones más urgentes que deberían tratarse, precisar el método de trabajo y constituir las primeras subcomisiones de estudio.

Los estatutos de la Comisión, creada este año por Pablo VI, a petición del Sínodo de los obispos de 1967, precisan que está al servicio de la Santa Sede y especialmente de la Congregación para la Doctrina de la fe en lo que se refiere a las cuestiones doctrinales más importantes(21). No forma parte de dicha Congregación, sino que se rige por normas propias. Sin embargo, el presidente de la Comisión es el cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. Los resultados de los trabajos de la Comisión se transmiten directamente al Santo Padre y se dan después a la Congregación misma.