La lógica y sus elementos

Introducción, Sentido y estructura, Deducción e inducción, Formas básicas de deducción, Estrategia deductiva directa, Análisis, Análisis de sentido, Otras falacias informales. Visitar

Extracto

Concepto de lógica

De la lógica, tal como la vamos a entender en este curso se puede muy bien decir lo que el Cardenal Newman dijo bellamente de la educación:

Es ella la que da al hombre visión clara de sus propias opiniones y juicios, verdad en su desarrollo, elocuencia en su expresión y fuerza en su defensa. Le enseña a ver las cosas como son, a ir directamente al grano, a devanar una madeja de pensamiento, a descubrir lo que es sofístico y a descartar lo que no viene al caso. Le prepara para llenar cualquier puesto con distinción y a dominar cualquier materia con facilidad.

Aprender lógica en este sentido es aprender a usar el lenguaje adecuadamente. El lenguaje es un instrumento fino, delicado y hasta peligroso. Debemos conocerlo con el mismo cuidado con que tratamos de conocer el manejo de una máquina de precisión. Solo así podremos sacar de él toda la inmensa utilidad que es capaz de prestarnos. Manejar bien el lenguaje es ante todo leer y oír con inteligencia y espíritu crítico. Además, es expresarse con la seguridad intelectual de quien sabe que está enunciando pensamientos claros y no se está contradiciendo a sí mismo.

Este curso tiene que ver con el lenguaje, pero no es un curso de idioma, por ejemplo, idioma castellano. Aquí no hablaremos de gramática o vocabulario en cuanto tales, aunque supondremos que el estudiante conoce su gramática y domina un vocabulario respetable. No es tanto el lenguaje en sí, sino más bien su uso práctico lo que nos interesa. La diferencia entre el curso de español y el de lógica quedará más clara conforme avancemos en la materia. El estudiante descubrirá por sí mismo en qué se parecen y en qué se distinguen los dos cursos.

Este curso busca fomentar en el alumno la claridad y la agilidad del pensamiento. Promover la destreza de la inteligencia. Su falta produce el fenómeno extraño de que la persona ve en lo que lee o entiende en lo que escucha cosas muy distintas de las que su autor pone ahí. Y quien no es capaz de captar en un texto o discurso lo que realmente hay ahí, y solo lo que ahí hay, está muy lejos de poder comprender todas las implicaciones de lo que se escribe o se dice.