Sistema Político y Electoral de Australia

Introducción, Sistema político, Régimen constitucional, Poder Ejecutivo, Parlamento, Poder Judicial, Federalismo en Australia, ¿Hacía la República?, Sistema electoral, Sistema de partidos, Anexo estadístico, Bibliografía. Visitar

Extracto

Australia fue fundada formalmente el 26 de enero de 1788, cuando 1,030 inmigrantes, la mayor parte de ellos prisioneros convictos por delitos comunes, llegaron a lo que hoy es Nueva Gales del Sur. El Reino Unido había pensado en hacer de la enorme isla la cárcel más grande del mundo. En 1823, Nueva Gales del Sur recibió el reconocimiento como “Colonia Imperial” (Crown Colony), mientras que nuevos establecimientos británicos se fundaban en el oeste. A mediados del siglo xix Australia dejó de ser un territorio penitenciario para convertirse en un importante centro de inmigración. Una “tierra de oportunidades” para cientos de miles de europeos. Con el descubrimiento de yacimientos de oro, la inmigración al nuevo continente creció considerablemente. Para 1861 la población se había elevado a casi 1,200,000 personas.

El número de colonias también fue en aumento. Nueva Holanda (más tarde rebautizada como Tasmania) fue fundada en 1825, Australia Occidental en 1838, Australia del Sur en 1842, Victoria se independizó de Nueva Gales del Sur en 1851 y Queensland fue creada en 1859. Para 1890 existían en Australia seis entidades políticas independientes, divididas entre sí por enormes distancias.

Fueron razones económicas y comerciales, sobre todo, las que motivaron la creación de una mayor unión entre los territorios australianos. A la par que crecía la población, crecía también la prosperidad. Ciudades como Sydney, Melbourne, Adelaida y Brisbane se desarrollaban rápidamente. El ferrocarril comenzó lentamente a unir a los grandes centros urbanos del país, lo que facilitaba los intercambios comerciales. Los colonos empezaron a entender que mientras más unidos estuviesen mayor sería la prosperidad, por lo que la idea de fundar una federación inspirada en Estados Unidos parecía cada vez más atractiva para los políticos australianos.

El arribo de inmigrantes no occidentales al país coadyuvó a fortalecer al naciente nacionalismo australiano. Desde la sexta década del siglo pasado, inmigrantes chinos llegaron en un número considerable con el propósito de trabajar en las minas. La presencia de estos “extraños” provocó una especie de “conciencia nacional” en los colonos europeos.

Sin embargo, el factor determinante para la constitución de Australia como nación fue la recesión económica que padeció el país entre 1890 y 1895. La prosperidad que había conocido desde hacía décadas súbitamente se vio amenazada como efecto de una grave crisis financiera ocasionada por movimientos especulativos verificados en la Bolsa de Valores de Londres. Varios bancos se vieron obligados a cerrar sus puertas. Muchas empresas tanto públicas como privadas quebraron, lo que dio lugar al desempleo. Los granjeros sufrieron cuantiosas pérdidas y el valor de la tierra se redujo en casi 50%. La depresión convirtió a los banqueros y financieros australianos en furibundos nacionalistas y las demandas para crear un parlamento federal aumentaron, con la esperanza de que así Australia se viera menos vulnerable a los movimientos económicos verificados en el extranjero.

El panorama se agravó al surgir desórdenes sociales en el país. Una ola de huelgas azotó a las colonias australianas durante el periodo de recesión. El poder y la presencia de los sindicatos crecieron enormemente en el transcurso de los últimos años del siglo xix, dando lugar a la formación de una fuerza política cuya influencia sería de una importancia capital en el futuro inmediato. Capitalistas y trabajadores se encontraban, sin embargo, de acuerdo en que era impostergable la formación de un sistema que fortaleciera los lazos intercoloniales como una medida para consolidar la posición de las instituciones políticas australianas frente al mundo.

En 1891 se redactó una Carta Constitucional, pero no fue sino hasta 1901 que entró en vigor formalmente una Constitución aprobada por el Parlamento británico. Ese mismo año fue creado el Parlamento Federal del Commonwealth de Australia, que pasaría a ser desde entonces un miembro soberano del imperio británico.