Medios de Comunicación de Masas – Influencia en la Opinión Pública

Contenido: Introducción, Persuasión: “…desde el ágora hasta nuestras pantallas”, Dos Aproximaciones para Comprender la Influencia de los Medios en la Opinión Pública: las Teorías sobre la Persuasión y la Semiótica, Los Medios y la Opinión Pública, Discusión y Conclusiones, Bibliografía y Notas. Visitar

Extracto

El propósito de éste trabajo es elaborar una línea temática que nos acerque a la comprensión, énfasis, alcances y críticas -de y hacia- algunos de los más relevantes modelos teóricos que propugnan que, de alguna manera, la exposición a los medios de comunicación de masas tiene efectos en la esfera de la vida psíquica de los seres humanos, específicamente en su valoración del fenómeno político, ya sea este en el orden de las actitudes de quienes vivimos diariamente expuestos a sus múltiples mensajes, formas o recursos de presentación (o representación), como en las conductas manifiestas y los afectos del espectador de este nuevo escenario, recurrentemente caracterizado por frases como “globalizado”, “hiperreal”; unido por “autopistas de información”.

La primera distinción que se intentará establecer es entre el mensaje y el medio como unidades primarias de análisis, lo que responde a la necesidad de entender el fenómeno de influencia de una manera comprehensiva, pero a su vez restringida a los supuestos efectos de los medios de comunicación de masas en las gentes, en específico frente a lo que se ha denominado “opinión pública” como una suma hipotética de las actitudes individuales, dentro de un contexto social, acerca de un tema de interés común. También responde a la intención de que el análisis no llegue sólo hasta lo denotativo, lo racional o del common sense, capaz de confundir “lo evidente” por lo “de contenido”; problemas en que incluso la supuesta “ciencia dura” (y, como todo buen sólido, lenta en sus reacciones, pesada y, porque no decirlo, obtusa a veces hasta el fundamentalismo en sus creencias) muchas veces ha tendido a caer, problema óptico que en la medida de lo posible será evitado en el desarrollo de este trabajo.

Evidentemente debemos ser cautos con respecto al tema de la opinión pública ya que este parece estar en una encrucijada entre la psicología social, la llamada psicología de la comunicación, la retórica, la semiótica, la filosofía del lenguaje, la lingüística, las ciencias políticas, la antropología, la sociología, las relaciones públicas, el periodismo y el “marketing electoral”, por nombrar algunos. Pretender dar coherencia a visiones aparentemente segmentadas y a veces contrapuestas tanto entre sí mismas como en su propio seno por sus disputas internas, no es tarea fácil y tal vez requiera el perfeccionamiento que sólo la experiencia, sea cual sea su índole, puede entregarnos.

Debemos precisar también que el enfoque que adoptaremos en la distinción mensaje/medio no implica un énfasis en los aspectos tecnológicos o de procedimiento y estilo que puede implicar el uso ambos términos, sino que se centrará en los efectos en la interpretación del texto mediático, la suma compuesta de imágenes y sonidos y su propio lenguaje, culturalmente cercano y representativo de la sociedad que posibilita este tipo de comunicación como al lenguaje propio del cine y la televisión, cuyos códigos estilísticos están fuertemente arraigados en el público como para que este sea capaz de descifrar el mensaje de forma más o menos predecible, enmarcando este proceso dentro de la complejidad a la que está sujeta la persona dentro como fuera de su cabeza y de las convenciones y posibilidades técnicas del medio, en este caso el cine y la televisión, ambos principales medios donde se enfoca este trabajo.