Lucifer

Monumento al Ángel caído (Parque del Retiro, Madrid) Lucifer (< latín lux ['luz'] + fero ['llevar'], 'el portador de la luz' >) En la mitología romana, Lucifer era el equivalente griego de Fósforo o Eósforo [??sf????, ‘el portador de la Aurora’]. Este concepto se mantuvo en la antigua astrología romana en la noción de stella matutina (lucero del alba) contrapuesto a stella verspertina o vespere (lucero de la tarde o véspero), nombres éstos que remitían, ambos, al planeta Venus.

No obstante, además del sentido grecolatino del término, Lucifer ya era identificado por la tradición veterotestamentaria con una estrella caída y, por añadidura, con un ángel (Isaías 14:12-14). Lucifer o Luzbel era un querubín que por soberbia se rebeló contra Dios y fue expulsado del cielo como castigo (Ezequiel 28:12-19).

A pesar de que el judaísmo consideraba a Lucifer y a Satanás como dos entidades separadas, el cristianismo fundió ambos conceptos para identificarlos, sin más, con el Diablo (Apocalipsis 12:9).

Por lo demás, Lucifer forma parte también del panteón de deidades vuduístas, hecho éste que hace ostensible, una vez más, el carácter sincrético de este culto.

Fuente: Wikipedia