Normandos

Los normandos (literalmente “hombres del Norte”) fueron invasores escandinavos, especialmente vikingos daneses, que comenzaron a ocupar el norte de Francia (lo que se conoce como Normandía) en la segunda mitad del siglo IX. Bajo el liderazgo de Hrolf Ganger, que adoptó el nombre francés Rollo, juraron lealtad al rey de Francia (Carlos el Simple) y recibieron de él lo que posteriormente sería el Ducado de Normandía.

Los normandos adoptaron el cristianismo y la lengua francesa, y crearon una identidad cultural distinta de la de sus antepasados escandinavos y sus vecinos franceses.

Los Normandos en Inglaterra

Guillermo el Conquistador reinó en Inglaterra entre 1066-1087. Los normandos eran poco numerosos y tuvieron que hacer frente a revueltas entre 1067- 1070, a una invasión danesa y a un ataque de los escoceses. En 1069 los normandos asesinaron a los varones, destruyeron las cosechas y sacrificaron el ganado del norte. Para controlar a la población construyeron castillos, hasta alcanzar los quinientos.

Se repartieron la tierra. Guillermo nombró obispos y abades normandos. En la Corte se hablaba francés, lo que influiría en el vocabulario y la sintaxis del inglés. Sobrevivió el sistema administrativo anglosajón y la riqueza urbana permaneció en manos nativas. Con los normandos, el feudalismo alcanzó su máximo apogeo. Guillermo murió en 1087 durante la batalla contra Felipe I de Francia por la conquista de la ciudad de Nantes.

A la muerte de Guillermo, sus hijos Roberto y Guillermo II el Rojo (1087-1100) heredaron Normandía e Inglaterra, respectivamente. Entre 1087-1096 se suceden revueltas de los nobles, quienes deseaban unir ambos reinos. En 1096, Roberto acudió al llamamiento de Urbano II a la cruzada, financiado por Guillermo II con prenda de Normandía. A la muerte de Guillermo, se coronó rey su hermano menor Enrique I (1100-1135), quien tuvo que firmar una “Carta” prometiendo respeto a los bienes de los nobles y la iglesia. Roberto regresó de las Cruzadas e invadió Inglaterra en 1101 reclamando el reino.

Los hermanos llegaron a un acuerdo, pero la inestabilidad continuó hasta que Enrique I venció en la batalla de Tinchebray (1106) y se hizo con Normandía. Enrique se enfrentó con el papa Pascual II y la reforma gregoriana, que deseaba liberar la Iglesia del control seglar. La defensa de Normandía exigió una subida de impuestos en Inglaterra y se organizó un sistema de control de la recaudación. La única sucesión legítima de Enrique era su hija Matilde, a quien casó con Godofredo de Plantagenet, hijo del hasta entonces enemigo Foulques de Anjou.

A la muerte de Enrique I fue coronado rey su sobrino Esteban de Blois (1135-1154). Esteban fue derrotado por galeses y escoceses y tuvo que hacer frente a luchas intestinas que arruinaron Inglaterra; entre ellas, un enfrentamiento con los obispos. Mientras, Godofredo de Plantagenet conquistaba Normandía. El hijo de Godofredo, Enrique, controló Normandía, Anjou, Maine y Touraine y después de su matrimonio en 1152 con Leonor de Aquitania, Gascuña y Aquitania. En 1153 Esteban acordó con Enrique que éste le sucedería. Así pues, Enrique II fue el primer monarca de la casa Angevin, Plantegenet o Anjou.

Enrique II (1154-1189)

Nació, pasó más tiempo, murió y fue enterrado en Francia. En 1158 sofocó la revuelta de los nobles ingleses. Obligó a Malcolm IV de Escocia a una restitución de territorios, quedando fijada la frontera con Escocia. En 1166 se apoderó de la Bretaña francesa. En 1169 comenzó la conquista de Irlanda. En 1174 Escocia quedó bajo la soberanía inglesa. En 1177 Enrique cedió el señorío de Irlanda a su hijo Juan, quien sería rey de Inglaterra en 1199 con lo que Irlanda quedaría unida a Inglaterra.

Enrique II reformó la Justicia en base a tribunales con competencia nacional. En 1163 determinó que los clérigos que cometiesen delito, respondiesen ante tribunales ordinarios. Por las declaraciones de Clarendon de 1164, la Iglesia quedaba supeditada al poder real. El arzobispo de Canterbury Santo Tomás Beckett se opuso defendiendo la independencia del clero y la jurisdicción del Papa. El 29 de diciembre de 1170 Tomás fue asesinado. En 1174 Enrique confesó sus pecados ante la tumba de Beckett y asumió su modelo de relación entre Iglesia y Estado.

En 1173, Leonor de Aquitania, esposa de Enrique, instó a sus hijos a rebelarse contra su padre, por no haberles delegado poder alguno. Fue hecha prisionera y una vez liberada provocó una revuelta que se saldó con la derrota y fallecimiento de Enrique.

Ricardo I Corazón de León (1189-1199)

Completamente francés, en 1190 partió para la tercera cruzada junto con el rey Felipe Augusto de Francia. No consiguió reconquistar Jerusalén, pero consolidó los estados cruzados mediante el tratado de Jaffa de 1192. A la vuelta, fue hecho prisionero por el duque de Austria, quien lo mantuvo en prisión de diciembre de 1192 a febrero de 1194. Su hermano Juan organizó entonces una Corte propia, en lucha con los nobles de Ricardo. Tras su liberación, se dedicó a recuperar los territorios franceses que había perdido. A su muerte, sin herederos, Inglaterra, Normandía y Aquitania pasaron a Juan, representado en Aquitania por su madre Leonor, y Anjou, Maine y Touraine a su sobrino Arturo de Bretaña. Inglaterra sintió los extraordinarios gastos que hubo que desembolsar para la cruzada y para el rescate.

Juan I (1199-1216)

En 1200 obligó a renunciar a Arturo de Bretaña, y unió los dominios angevinos. Ese mismo años se casó con Isabel de Angulema y en 1202 Felipe Augusto confiscó todas las propiedades de Juan en Francia, en represalia por la rotura de un compromiso anterior de Isabel. Los enfrentamientos con Arturo y Felipe Augusto acabaron con el asesinato del primero y con la conquista de Normandía, Anjou y Maine por parte del segundo.

A partir de 1203, Juan se concentró en Inglaterra. Subió los impuestos. Entre 1205-1213 se enfrentó al papado, hasta que reconoció la sujeción al papa. En 1214 participó en una coalición frente a Felipe Augusto que fue derrotada en julio en Bouvines. Los nobles ingleses se rebelaron y en 1215 tomaron Londres y Juan se vio obligado a conceder la Carta Magna , que ponía límites a la autoridad de la corona y creaba el Parlamento.

Enrique III (1216-1272)

A la muerte de su padre Juan, Enrique tenía nueve años. El gobierno regente aceptó la Carta Magna , que en 1225 tuvo su redacción definitiva.

En 1259, el Tratado de París significó la pérdida definitiva de Normandía, Anjou, Maine, Touraine y Poitou mientras que Aquitania rendía vasallaje a Francia.

Los nobles ingleses se opusieron a las continuas demandas de dinero y hombres para las guerras en Francia y a las concesiones de Enrique a los parientes de su mujer Santa Leonor de Provenza. También se opusieron a la aceptación del reino de Sicilia que Enrique realizó, en nombre de su hijo Edmundo.

Le negaron el dinero necesario para la conquista y limitaron el poder real mediante las Provisiones de Oxford de junio de 1258. En 1261 Enrique prescindió de las Provisiones, originando la Guerra de los Barones. En mayo 1264 Simón de Monfort, conde de Leicester, venció en Lewes, tomó prisioneros al rey y a su hijo Eduardo y se hizo con el gobierno. El Parlamento quedó realmente organizado en 1265, cuando se incorporaron dos representantes por ciudad. Quedó dividido en Cámara de los Lores y Cámara de los Comunes.

Eduardo acató las Provisiones y cedió gran parte de sus posesiones a la familia de Monfort, recobrando la libertad. Recuperado, obtuvo la victoria de Evesham, donde murió Simón. Enrique III restauró la autoridad real, pero mediante los Estatutos de Malborough de 1267 concedió respetar las costumbres del reino, volviendo así a la estructura de la Carta Magna.

Eduardo I (1272-1307)

Hablaba inglés. En 1270 fue a las cruzadas, después sofocó una revuelta en Gascuña y volvió a Inglaterra en 1274. Entre 1276 y 1284 luchó por la conquista de Gales. El Estatuto de Gales de 1284 declaraba la anexión de Gales. Eduardo quedó arruinado después de construir ocho castillos en Gales. Al nacer su hijo Eduardo en esta tierra, recibió el título de príncipe de Gales, título que pasó desde entonces a los herederos al trono.

Eduardo fue el primer monarca europeo en expulsar a los judíos.

En 1286 murió Alejandro III de Escocia. Eduardo I pactó el matrimonio de Margarita, su heredera, con su hijo Eduardo. Al morir Margarita, Eduardo I eligió a Juan Balliol como rey de Escocia. En 1295 los escoceses se aliaron a Felipe IV de Francia y en 1296 invadieron Cumberland. Eduardo I masacró Berwick, tomó Edimburgo y apreso a Balliol. En 1297 William Wallace derrotó a los ingleses en Stirling e invadió Inglaterra, pero en 1298 Eduardo I venció en Falkirky tomó el control del sur y este de Escocia.

Entre 1296-1307, Eduardo I desarrolló nueve campañas contra los escoceses. Wallace, fue hecho prisionero y condenado a muerte en 1305. Robert Bruce, descendiente de los invasores normandos que llegaron con Guillermo el Conquistador, se refugió en las montañas y se proclamó rey de Escocia en 1306. Bruce fue derrotado por Eduardo I en Methven. Eduardo I murió en campaña en 1307. Dejó tras de sí una deuda formidable y una nobleza hostil.

Eduardo II (1307-1327)

Bruce derrotó en 1308 a los partidarios de Juan Balliol y Juan Comyn. En 1309 consiguió convocar un Parlamento escocés y en 1313 había reconquistado casi toda Escocia. Tras la derrota del 24 de junio de 1314 los ingleses perdieron el castillo de Stirling y en 1318 Berwick.

En 1327, Isabel de Francia, esposa de Eduardo II, y su amante Roger Mortimer invadieron Inglaterra. Forzaron la huida de Eduardo II y apoyados por los nobles proclamaron rey a su hijo Eduardo III (1327-1377).

En 1328 Isabel y Mortimer firmaron la Paz de la Deshonra , que reconocía a Bruce rey de Escocia y renunciaba a todo derecho sobre la misma.

En 1329 Eduardo III rindió homenaje a Felipe IV de Valois, ya que Aquitania era vasalla de Francia. Fue la última vez que un soberano inglés lo hizo. En 1330 Eduardo III apresó a Mortimer y lo ahorcó en Londres.

Eduardo III apoyó la coronación en 1334 del rey de Escocia Eduardo Balliol. Exigió la cesión a Inglaterra de las cinco provincias meridionales de Escocia.

Fuente: Wikipedia