Segunda revolución industrial

Segunda Revolución industrial (1880-1945)

La segunda Revolución científico técnica (CRT) se inicia a fines del siglo XIX (1880) y es la continuación del avance tecnológico, iniciado con la revolución industrial. También, es la expresión del desarrollo del capitalismo, con sus períodos de auge y crisis, en todo el mundo.

Al finalizar la séptima década del siglo XIX, la primera fase del capitalismo, la fase del libre comercio, comienza a mostrar signos de debilidad. En 1873, se inicia la segunda gran crisis del capitalismo, a la que se le denominó ” la Gran Depresión ” y aunque hubo recuperaciones en 1880 y 1888, estas fueron pasajeras prosiguiendo la crisis hasta mediados de la década de 1890.

Por otra parte, al finalizar el siglo XIX, la población de la región industrializada de Europa experimentó un extraordinario crecimiento y para su alimentación fue necesario recurrir a la importación de cantidades cada vez mayores de alimentos y de materias primas de Europa Oriental, particularmente Rusia, y de los Estados Unidos. Esta extraordinaria demanda de alimentos produjo:

Una rápida transformación de los métodos agrícolas.

El desarrollo de técnicas para la conservación y transporte de alimentos.

Las principales innovaciones tecnológicas de la segunda revolución industrial fueron: La producción de acero a bajo costo, la incorporación de la electricidad y el petróleo para permitir la utilización del motor eléctrico y de combustión interna en el sistema económico. La medicina consiguió conocer las causas de las enfermedades infecciosas y, de esta manera, se puso de manifiesto el modo de combatirlas y más aún de prevenirlas.

Finalmente, el desarrollo de la química permitió conocer la función del suelo en la nutrición de la planta y sentó las bases para el desarrollo de los abonos artificiales.

El motor de combustión interna hizo posible las plantas de luz, el aeroplano y en combinación con el motor eléctrico permitió el desarrollo del automóvil y de la industria automotriz.

El motor eléctrico resultó ser un medio más flexible para satisfacer la necesidad de disponer de unidades más pequeñas para las industrias menores. Pero la posibilidad de utilizar estas unidades dependían, a su vez, de que se contara con una amplia red de abastecimiento de energía eléctrica.

Esto fue posible una vez que comienzan a demandarse servicios domésticos. Primero se desarrollaron las redes de agua y gas, después se construyeron las redes telegráficas y telefónicas y finalmente Thomas Alva Edison desarrolló un procedimiento que permitió producir y distribuir la electricidad para generar luz y sentó las bases para el desarrollo de la industria eléctrica pesada, con un carácter monopolista y científico.

El desarrollo de la congelación y de la técnica de las conservas permitió la transportación de productos agrícolas a grandes distancias.

El conocimiento de los mecanismos de transmisión de enfermedades infecciosas permitió en primer lugar la explotación de las regiones tropicales y, en segundo lugar, un mejoramiento de las medidas sanitarias en las poblaciones ya que la ciencia médica puso de relieve que las causas primigenias de la enfermedad no se encuentran en los gérmenes, sino en las condiciones que les permiten subsistir y propagarse.

Por último, el acero y los motores eléctricos y de combustión interna comenzaron a utilizarse para el desarrollo de maquinaria agrícola, la cual junto con los abonos artificiales y la selección de semillas y animales sentaron las bases para el surgimiento de la agricultura científica, iniciándose la industrialización del sector agrícola.

Por su parte Henry Ford introdujo en su propia empresa (Ford Motor Company), en 1914 la racionalización del trabajo a través de la producción en masa, el principio de la participación de todo el personal en los beneficios de la empresa, y el principio de los altos salarios a fin de crear capacidad de compra.

Después de la Gran Depresión de 1929-1933, una crisis de sobreproducción, Ford recorre norteamérica y convence a los empresarios de que apliquen los principios implantados con anterioridad en su empresa, asimismo, institucionaliza la lucha económica de clases en la negociación colectiva. De esta manera la producción en masa se articula con el mercado de masas.

El taylorismo, el fordismo y las políticas keynesianas son las grandes innovaciones de carácter económico que junto con los aportes tecnológicos de la segunda RCT sientan las bases del capitalismo durante el siglo XX. Pero también, los acuerdos de carácter político (ONU, OEA), económico (GATT, Acuerdos de Bretton Woods, FMI, BM, BID) y militar (OTAN) sentaron las bases que regularon las relaciones internacionales, en todos los niveles.

Entre 1945 y 1970 puede considerarse como la “Edad de Oro” de la posguerra de la Economía Norteamericana , ya que durante los veinticinco años que duró este tramo histórico, el salario y la productividad aumentaron a ritmos similares.

Empero, a fines de la década de los sesenta y principios de los setenta la “Edad de Oro” del capitalismo comienza a tambalearse, pero esta vez, no se trata de una crisis de sobreproducción, como anteriormente había ocurrido; ahora lo que existe es una “crisis de rentabilidad originada por un descenso del ritmo histórico del aumento de la productividad.”

Fuente: Wikipedia