Selección adversa

Selección adversa o anti-selección es un término usado en economía y aseguramiento.

Ejemplo

Este término fue utilizado originalmente en el estudio de los seguros para describir una situación donde la gente que toma un seguro es más propensa a efectuar un cobro que la población objetivo que utiliza el asegurador para establecer sus primas.

Por ejemplo, cuando se establecen las tarifas para un contrato de seguro de vida, un asegurador podría mirar la tasa de mortalidad entre la gente de un cierto grupo de edad en una región determinada.

Ahora suponga que hay dos grupos entre esta población, fumadores y no fumadores, y el asegurador no puede distinguir cual es cual de tal forma que terminan pagando la misma prima.

Los no fumadores saben que ellos tienen menos probabilidades de morir que el promedio y que están subsidiando a los fumadores, por lo tanto estarán renuentes a tomar este seguro, mientras que los fumadores tendrán una mayor probabilidad de cobrar el seguro y por lo tanto estarán más dispuestos a comprar el seguro. La compañía aseguradora termina con personas con una tasa de mortalidad más alta que la estimada en el momento de establecer las primas.

Información

En el caso usual, un requisito clave para que exista selección adversa es una asimetría de información – la gente que compra un seguro sabe si son o no fumadores, mientras que la compañía aseguradora no.

Si la compañía aseguradora sabe quienes fuman y quienes no, podría cobrar una prima distinta a cada grupo y no habría selección adversa. Sin embargo otras condiciones pueden generar selección adversa incluso cuando no hay información asimétrica.

Por ejemplo, en algunos países se requiere que los aseguradores de salud provean este seguro a todos los que lo necesiten al mismo costo. En este caso, puede que no exista una asimetría de información, la compañía aseguradora puede conocer quien es o no fumador, pero el asegurado no puede actuar basado en esta información, hay entonces una asimetría de información “virtual”.

Áreas

El concepto de selección adversa ha sido generalizado por los economistas a mercados distintos al de aseguramiento, donde existen asimetrías de información similares.

Por ejemplo,George Akerlof desarrollo el modelo del “mercado de limones.” La gente que compra automóviles usados no sabe si son “limones” (automóviles malos) o “cerezas” (automóviles buenos). Los vendedores, por otra parte, si tienen esta información.

A un precio dado los vendedores estarán más dispuestos a vender “limones” que “cerezas”, guardando los automóviles buenos para ellos. Así, los compradores aprenderán a suponer que todos o casi todos los automóviles usados son “limones”.

Esto deprime el precio de los carros usados, de tal forma que más “cerezas” se mantienen por fuera del mercado. El mecanismo del precio falla en mantener los “limones” fuera del mercado, incluso en un mercado competitivo. Por el contrario, ellos dominan el mercado. Las garantías por lo tanto son necesarias.

Fuente: Wikipedia