Soberanía nacional

Al tomar el cuerpo civil como un cuerpo político organizado, con vida propia y necesidades comunes, se acuña el término soberanía nacional en la Revolución francesa desgajando el individuo de la capacidad individual de decisión y portándolo al cuerpo nacional.

Esta es la tesis mantenida por el artículo 3 de la Declaración de derechos francesa al determinar que “toda soberanía reside esencialmente en la nación”. Así la soberanía nacional se concebirá como una, indivisible e inalienable, que no puede confundirse con los individuos que la conforman.

Al conformar así el concepto, el individuo es parte de la nación, pero ésta es un todo que no le representa directamente. No será pues posible entender el sufragio universal igual para todos y con poder de decisión. Los individuos no tiene derechos, sino que cumplen funciones, y esas funciones serán reservadas para quienes reúnan la dignidad suficiente, generalmente unida a la riqueza personal. Aparece así el sufragio censatario.

Para mantener esta teoría se elaboraron complejas tesis sobre la condición de la Nación como entidad superior al individuo.

Fuente: Wikipedia