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Teoría de la empresa

Teoría de la empresa, estudio del comportamiento de las organizaciones empresariales, de cómo compran las materias primas, de técnicas de producción, de las cantidades que producen y de cómo fijan los precios. La teoría tradicional supone que la empresa pretende maximizar beneficios. Las interpretaciones más recientes intentan tener en cuenta las complejas características de las empresas modernas, que suelen tener diversas líneas de producción y en las que asumir decisiones se logra, en mayor o menor medida, de forma descentralizada.

De esa forma según las concepciones modernas, las empresas prefieren aplazar el objetivo de la maximización de ganancias para lograr beneficios satisfactorios e intentan maximizar las ventas o el crecimiento de la empresa. La teoría basada en el comportamiento de la empresa reconoce que en las grandes compañías es inevitable que existan conflictos entre individuos y subgrupos, y que los objetivos de la organización dependan de las consecuencias de estos conflictos.

Los defensores de esta teoría señalan que las empresas deberían tener varios objetivos (incrementar su producción, cuota de mercado, el valor de sus acciones, sus ventas y beneficios), y cada uno de estos objetivos un directivo responsable. Estos directivos diseñarán líneas de acción para alcanzar sus objetivos, pero en ocasiones habrán de llegar a acuerdos con los responsables de otros departamentos, que pueden tener objetivos diferentes. De las negociaciones entre los directivos surgirán los fines globales de la organización.

La teoría permite analizar con nuevas perspectivas el comportamiento de las grandes empresas, pero son muchos los economistas que afirman que el objetivo de maximización de beneficios resume mejor que todos los demás los intereses de las empresas. Esta teoría está relacionada con la teoría de la organización.

Paraíso fiscal

Por Paraíso fiscal se entiende un país o territorio que atrae grandes masas de dinero porque el pago de impuestos de las rentas del exterior es muy bajo. Actualmente existen en el mundo varios paraísos fiscales. Muchos de ellos corresponden al prototipo de archipiélago paradisíaco manejado comúnmente (Islas Caimán, Bahamas o Barbados), pero existen otros casos, como Gibraltar, Andorra o Mónaco.

Además de la baja tributación, la segunda característica de esos territorios es la opacidad: el secreto bancario. Existen leyes dirigidas a defender el anonimato de las personas o empresas titulares de las cuentas e impedir que los Estados extranjeros puedan obtener información sobre las inversiones realizadas en el país en cuestión.

Los paraísos fiscales pueden dividirse en tres tipos:

– los que pretenden atraer grandes fortunas, como Mónaco,
– los que están interesados en empresas, como la isla de Jersey,
– o los mixtos, que intentan captar tanto sociedades como personas, las islas Bahamas son un buen ejemplo de este último caso.

Los paraísos fiscales no son ilegales en la practica, a pesar de que en muchos casos se les relacione con el blanqueo de dinero o fuga de capitales; se pueden obtener ventajas sin cometer ningún tipo de delito.

Sector público

El sector público es un conjunto de organismos administrativos mediante los cuales el Estado cumple, o hace cumplir la política o voluntad expresada en las leyes de un país.

La clasificación incluye dentro del sector público:

– El Poder Legislativo,
– Poder Ejecutivo,
– Poder judicial y
– organismos públicos autónomos, instituciones, empresas y personas que realizan alguna actividad económica en nombre del Estado.

El papel y el volumen del sector público dependen en gran medida de lo que en cada momento se considera como el interés público; ello necesita definir con antelación el ámbito de ese interés general.

Lo normal es que el sector público constituya un elevado porcentaje de la economía de un país e influya sobre la actividad económica global.

David Ricardo

David Ricardo (Londres, 19 de diciembre de 1772 – ídem 11 de octubre de 1823) economista ingles de origen, miembro de la corriente de pensamiento clásico económico, y uno de los más influyentes junto a Adam Smith y Thomas Malthus.

Dejó la escuela a los 14 años para entrar a trabajar en una agencia de corretaje; a los 25 años de edad ya había ganado una fortuna invirtiendo en bolsa. En su primer libro de teoría económica, El elevado precio de los lingotes, una prueba de la depreciación de los billetes bancarios (1809), defendía el establecimiento de una unidad monetaria fuerte cuyo valor dependiera del de algún metal precioso.

En su obra más relevante, Principios de Economía Política y Tributación (1817), Ricardo establecía varias teorías basadas en sus estudios sobre la distribución de la riqueza a largo plazo. Ricardo refería que el crecimiento de la población provocaría una escasez de tierras productivas; su teoría de la renta está basada en la productividad de la tierra.

Además defendió la teoría clásica del comercio internacional, subrayando la importancia de la especialización internacional y la libre competencia.

Teoría de la organización

Teoría de la organización, en términos de economía, marco de análisis del proceso de toma de decisiones en las grandes organizaciones.

El análisis económico tradicional tiende a analizar las actuaciones de la empresa como el resultado de una decisión global, mientras que la teoría de la organización reconoce que en las grandes corporaciones el proceso de toma de decisiones suele estar descentralizado y que éstas no dependen sólo del objetivo de maximización de beneficios o ganancias, sino también de la estructura organizativa.

En ese contexto, la toma de decisiones en las grandes empresas suele tener en cuenta la necesidad de limitarse a obtener beneficios satisfactorios, sin necesidad de maximizarlos, debido a la obligación de conjugar varios objetivos de las distintas partes que componen la organización.

Cuando las decisiones se adoptan de forma colectiva sólo se suelen tener en cuenta todos los objetivos de la empresa y no sólo el de maximización de beneficios, pero también suelen ser más lentas. La teoría de la organización está relacionada con la teoría de la empresa.

Eficiencia de Pareto

La eficiencia de Pareto, conocido como óptimo de Pareto u optimalidad de Pareto, es un concepto de la economía que tiene aplicaciones en ingeniería y diferentes ciencias sociales.

El término recibe su nombre del economista italiano Vilfredo Pareto, quien utilizó este concepto en sus estudios sobre eficiencia económica y distribución de la renta.

Dada una asignación inicial de bienes entre un conjunto de individuos, un cambio hacia una asignación que al menos mejora la situación de un individuo sin hacer que empeore la situación de los demás se denomina mejora de Pareto.

Una asignación se define como “Pareto eficiente” o “Pareto óptima” cuando no pueden lograrse nuevas mejoras de Pareto.

La eficiencia de Pareto es una noción mínima de la eficiencia y no da por resultado una distribución socialmente deseable de los recursos. No se pronuncia sobre la igualdad, o sobre el bienestar del conjunto de la sociedad.

Paradoja de Condorcet

La paradoja de Condorcet o paradoja de la votación es una situación señalada por el marqués de Condorcet a finales del siglo XVIII en el que las preferencias colectivas son cíclicas (no transitivas) aunque las preferencias individuales no lo sean.

Lo anterior es paradójico porque implica que la voluntad de mayorías entran en conflictos entre sí, en otras palabras es posible que un procedimiento de elección falle el criterio siempre-un-ganador.

Cuando esto ocurre, usualmente se debe a que las mayorías en conflicto están formadas por diferentes grupos de individuos.

Ejemplo

Si en una elección hay tres candidatos A, B, C y hay tres votantes cuyas preferencias son (listando en orden decreciente):
Votante 1: A, B, C
Votante 2: B, C, A
Votante 3: C, A, B

Si se declara vencedor al candidato A, se puede argumentar que en realidad C debía ganar porque:

– dos votantes (el 2 y el 3) piensan que C es un mejor candidato que A;
– sólo un votante (el 1) prefiere al candidato A sobre el C.

Al ser el candidato C preferido sobre A por una mayoría de votantes, el candidato A no puede en realidad declararse vencedor.

Pero el argumento descrito arriba también muestra que B es preferido por una mayoría de votantes sobre C, por lo que C no puede declararse vencedor. Y nuevamente, el argumento implica que B no puede ser el ganador de la elección porque una mayoría de votantes prefiere al candidato A sobre el B. Por tanto el requisito de la regla de mayoría no produce un ganador en esta situación. Aunque el ejemplo anterior es una simplificación extrema, la paradoja de Condorcet puede presentarse en elecciones más complejas.

La paradoja de Condorcet ilustra que la persona que puede reducir alternativas tiene esencialmente la capacidad de guiar la elección. Por ejemplo, si los votantes 1 y 2 escogen a sus candidatos preferidos (A y B respectivamente) y si el votante 3 está dispuesto a renunciar su voto por C, entonces el tercer votante puede escoger entre A y B y convertirse en el votante decisivo.

Cuando se usa un método de Condorcet para determinar el resultado, la aparición de la paradoja entre las boletas tiene como consecuencia que no existe un ganador de Condorcet (un candidato, que al compararse con cada uno de los demás candidatos, es preferido por más votantes). Las diferentes variantes del método de Condorcet difieren en cómo solucionan las ambigüedades circulares, si existen, para seleccionar a un ganador.