lunes, 30 de enero de 2012

Etnocentrismo

El etnocentrismo es la propensión de un individuo a considerar que su grupo, su país y su nacionalidad son superiores a los demás. En un sentido radical, teoría según la cual la propia etnia está en el origen de las (escasas e hipotéticas) bondades de las demás; las maldades de estas otras pasan a ser invención exclusiva de ellas mismas.

En un sentido menos radical, hábito de examinar a otros grupos sociales desde el punto de vista de la propia cultura, es decir, incorporando a un examen objetivo todas las subjetividades históricas y sociales inherentes a cualquier cultura.

Las potencias coloniales elevaron el etnocentrismo a la categoría de dogma y basaron en él las sinrazones de su fuerza convirtiéndole en la excusa última de su expansión. En mayor o menor grado el etnocentrismo está presente en todas las sociedades humanas, siendo en los pueblos sojuzgados un mecanismo de defensa frente a la conquista y la asimilación.

Hasta los denominados ‘cosmopolitas’ lo practican, sólo que, en su caso, enaltecen su pertenencia a una supuesta cultura universal no menos única que las demás. En definitiva, la expresión popular etnocentrista: “mi pueblo, con razón o sin ella”, es ubicua y eterna.

Fuente: Enciclopedia Encarta

martes, 24 de enero de 2012

Brasil padecería un apartheid invisible

Para muchos Brasil es como la nación del arcoiris de Sudamérica, un país donde siglos de mestizaje significan que el racismo es sencillamente un tema inexistente.

Otros afirman que Brasil sufre una forma invisible de apartheid social, señalando que la población afrobrasileña gana menos, vive menos, está peor formada y es mucho más susceptible hacia la violencia que los ciudadanos blancos de Brasil.

En noviembre, el consejo de censos de Brasil anunció que por primera vez desde que comenzaron los registros, los ciudadanos mestizos y los negros integran la mayoría de la ingente población de 190 millones de personas de Brasil.

97 millones de brasileños, o el 50,7 por ciento de la población, se definen como negros o de raza mixta, frente al 44,7 por ciento del año 2000. Por su parte, 91 millones o el 47,7 por ciento se definen a sí mismos como blancos.

Pero a pesar de que los afrobrasileños puedan constituir la mayoría de la población están muy insuficientemente representados en la educación superior, los medios de comunicación, la política, la diplomacia e incluso la moda.

lunes, 9 de enero de 2012

Toluquilla Sierra Gorda Querétaro

En un pueblecito perdido en las montañas había un hombre muy viejo, de esos que siempre andan en busca de algún despistado para pescarlo y hacerlo que escuche sus historias, esas que relatan tiempos mejores, de cuando eran jóvenes. Pues bien, aquel hombre me pescó y me contó una historia, la misma que quiero compartir con ustedes.

Mis tierras se llaman Sierra Gorda, y en ellas existían unos quinientos pueblos, cada uno de diferente tamaño; los había muy grandes, muy pocas verdaderas ciudades y muchos pueblecitos de apenas tres o cuatro casas.

En ese lugar disponemos de una gran cantidad de recursos, en las partes altas de las montañas, que pasan buena parte del año coronadas por las nubes que vienen del norte y que se detienen a visitarnos con mucha frecuencia; el clima es templado con fuertes heladas, tan fuertes como nevadas, mientras que al norte de la sierra se encuentran valles cálidos, que al estar rodeados de montañas hacen que las nubes no bajen y hacen invernaderos cálidos donde hoy los españoles han sembrado muchas plantas, ya que se dan muy bien.

Pero cuando todavía los blancos no habían llegado las cosas eran diferentes. Donde hoy se asientan las casas de los curas, que llaman misiones, antes hubo pueblos, unos, los que salen a Río Verde, donde se encuentra la hacienda de Concá, estaban gobernados por una gran ciudad, que hoy llaman San Rafael. Ahí los pueblos vivían abajo, en los valles, cerca de los ríos. De donde estamos hoy, llamado Jalpan, y hasta la salida a Xilitla, no hubo grandes ciudades, más bien pueblos medianos de gente huasteca, que fueron famosas por sus cultivos de algodón, que vivieron alrededor de grandes señoríos. Nosotros rendíamos tributo a los señores mexicas a través de uno de esos señoríos. Vivían en las laderas, ahí donde puedes bajar fácilmente, rodeados por sus cultivos, pero también emprender camino a las montañas.

Es de esas montañas de donde yo vengo, donde yo nací; pero antes de contarte de mi pueblo, déjame decirte, todos los pueblos que hoy ves se fundaron con los que quedamos, los que no pudimos irnos, y a los que no nos quedó más remedio que quedarnos, o sí lo eligieron, ya que la mayoría de los que vivían aquí los mataron cuando no permitieron que los dominaran. Se llamaban jonaces. Eran grupos de personas que vivían organizados en bandas, muy diestros en el manejo del arco y la flecha; andaban desnudos, a veces vivían en cuevas porque no tenían pueblos fijos, ya que vagaban por toda la sierra, principalmente cerca del cerro de la Media Luna –donde, por cierto, los mataron a todos–, en Xichu y hasta en Zimapán y Cadereyta; a ellos todos les teníamos miedo, ya que les gustaba asaltar a los que tenían pueblos fijos.

Pero no todos eran guerreros, también hubo grupos de gente pacífica, como los huastecos, de quienes ya te hablé, y los pames, todos gente que vivía de sus cultivos y que fueron controlados por los misioneros, primero por los agustinos, después por los dominicos, y finalmente por los franciscanos, que construyeron las misiones más grandes y más bonitas.

Pero déjame contarte del pueblo de mis abuelos, allá al sur de la sierra, arriba, en las montañas. Ese lugar estaba gobernado por dos ciudades al mismo tiempo, esas que los españoles llamaron Ranas y Toluquilla, y de las que no se guardó en la memoria el nombre original, ya que se encontraban abandonadas cuando llegaron los primeros conquistadores.

Toluquilla era el pueblo de mis abuelos, se trata de un cerro alargado donde hubo habitantes desde hace mucho tiempo, pero que tomó fuerza y lustre después del año 500 de la cuenta española. Para hacer crecer el pueblo primero se niveló el terreno haciendo muros de contención con piedras del mismo lugar. Ya nivelado, construyeron los edificios principales, esto es, cuatro canchas de juego de pelota, y altos templos rematados por cuartos con altares, que estaban dedicados a nuestros dioses, pero que también sirvieron para depositar a nuestros muertos, o a los que tenían enfermedades graves, y para dejar a los sacrificados, a los muertos dedicados a los dioses. Todos eran rodeados por ofrendas, esto es, obsidiana, conchas en su ajuar de collares, cuentas, pendientes y orejeras, instrumentos de piedra y pectorales hechos con huesos de animales, vasijas que contenían cinabrio y el alimento necesario para llegar al otro mundo.

Y hacia el fondo del cerro, ahí donde la ciudad es más cálida, se hicieron nivelaciones para pequeñas milpas y para las habitaciones de gente importante, los gobernantes y los sacerdotes. En total, cuando la ciudad se terminó, completaron hasta 120 construcciones para el año de 900 en la cuenta de los españoles. Si tú vas a visitarla, verás cómo el tiempo no la ha derrumbado totalmente y aún se puede observar la avenida principal que pasaba por el centro, con su calle mayor que cruzaba pequeños patios y algunos de los callejones que servían para pasar a las construcciones de los lados, y las dos avenidas laterales, las que van por cada lado. Siempre fue un lugar reservado, no se construyeron grandes plazas para reunir grupos numerosos de personas. Ahí se necesitaba invitación, pues en ese lugar se reunían para hacer ceremonias, ya que era un santuario donde se celebraba el juego de pelota.

El juego que ahí se practicaba era uno de los conocidos entre el 900 y años posteriores; tenía marcas en el piso que dejaban ver cuál era la cancha, y no contaba con marcadores en los muros de los paramentos, como en otros lugares.

La otra ciudad, la que llamaron Ranas, es la más grande, con unas 150 construcciones. Ocupaba dos cerros completos y tenía tres secciones, una como en Toluquilla, que además era reservada, donde se construyeron tres canchas de juego de pelota; la otra tenía los edificios que reunían y organizaban la producción de alimentos y de cinabrio, uno de los productos que mi gente sacaba de la tierra, que fue de gran valor en nuestra época y que logró que nuestro pueblo conociera tierras lejanas y por el cual se pagaban grandes riquezas. Además, ahí vivían los encargados, los gobernantes.

En ese lugar se construyeron plazas donde se reunían todas las personas que vivían cerca, que además eran muchas; por ejemplo, ahí donde hoy es San Joaquín hubo un gran pueblo de productores de alimentos, cerca de las tierras de cultivo y de los manantiales.

Las dos ciudades fueron muy antiguas, tuvieron su primer esplendor en tiempos teotihuacanos, justo cuando se inició la habilitación de las minas, entre los años 100 y 200 después de nuestra era, es decir cuando surgió el comercio con Teotihuacan. Al parecer su relación con ese gran centro era sólo de intercambio, de forma que nunca hubo población teotihuacana en la Sierra Gorda y por ello los objetos que los teotihuacanos enviaron fueron como pago, que al paso del tiempo acabaron en basureros. En todo ese tiempo el comercio del cinabrio hizo que estas ciudades también se relacionaran con otros lugares, como la costa del golfo y la zona de San Rafael, todos huastecos, y cuya influencia se nota en la fabricación de vasijas negras pero con barro local. Otra de las grandes ciudades con las que la sierra tenía contacto era Tula, que tomó fuerte impulso en los años 600, y posteriormente fue la época en que Toluquilla vivió un gran crecimiento, alrededor del año 900.

Entre los dos pueblos, Ranas y Toluquilla, controlaron toda la región sur de la sierra y con ello una de las zonas más ricas de mineralización de mercurio y cinabrio, lo que les permitió comerciar por un lapso muy prolongado, y en ese periodo nunca perdieron su identidad, hasta que alrededor del año 1400 la ciudad de Toluquilla inició su abandono gradual, hasta quedar totalmente desierta; mientras que Ranas fue invadida por grupos de nómadas que reocuparon las zonas habitacionales. Pero ello no significó que la región quedara desierta, ya que algunos poblados siguieron funcionando, como el pueblo donde se encuentra San Joaquín, que incluso conocieron a los españoles.

Al llegar a este punto de la plática, el hombre se tomó un respiro para seguir recordando, y aprovechando la pausa le hice varias preguntas al mismo tiempo: ¿qué tipo de riquezas se obtenían del cinabrio?, ¿para qué se usaba el cinabrio?, ¿cómo era ese juego de pelota?, ¿era realmente un juego? Me miró, yo creo que pensando que de plano era yo o muy joven o muy ignorante, así que sólo suspiró y me dijo:

El cinabrio o granate es un polvo rojo que se encuentra entre las rocas como venas, el cual, usado como pintura, sirvió para que nuestro pueblo lograra comunicarse, pero también para comerciarlo desde la época de los teotihuacanos; de esta manera, se enviaba este pigmento y a cambio se recibían conchas, obsidiana y varios otros que en nuestras tierras no se obtenían.

Ah, y ¿qué otra cosa querías saber?, ¿lo del juego, verdad? Bueno, el juego de pelota es un ritual tan viejo como nuestro pueblo, ya que se pierde en la memoria de quienes lo inventaron, pero con los años ha tenido cambios; primero fue un ritual sagrado, ya que nuestro pueblo cree que el mundo tiene varios planos: arriba moran en varios niveles los dioses, en medio estamos nosotros y por debajo, en el inframundo, se encuentran las semillas esperando a ser germinadas, las aguas subterráneas, los muertos, los animales que viven de noche y otros dioses. A este mundo se llega a través de las cuevas, que son las entradas a la madre Tierra. Pero, a veces, el mundo sufre de desajustes, y para lograr el equilibrio es necesario que aquí en la Tierra se hagan ritos para reordenarlo. Uno de los ritos que tienen la finalidad de volver a equilibrar el mundo es el juego de pelota.

Los jugadores eran entrenados con mucho cuidado, se vestían como dioses, se preparaban con ayunos y con baños rituales; al final del juego se ofrecían sacrificios para que nuestros dioses estuvieran otra vez en paz. A los sacrificados se les sacaba el corazón o se les decapitaba. Pero al paso de los años, y cuando se vieron las glorias del mundo mexica, el juego de pelota se transformó en un deporte, e incluso se hacían apuestas. El juego lo realizaban dos equipos; los jugadores se protegían con prendas especiales, ya que la pelota era golpeada con caderas y muslos para hacerla pasar por un aro y así lograr una anotación. A veces eran los prisioneros los que jugaban, y toda ciudad que fuera importante tenía por lo menos una cancha y templos para exhibir las cabezas de los decapitados, el tzompantli.

Cuando el hombre me decía esto, vinieron a buscarme, por lo que, con mucha pena, me despedí de él, no sin antes comprometerme a regresar y seguir escuchando más de las historias de estas tierras.

Fuente: Pasajes de la Historia No. 9 Los guerreros de las llanuras norteñas / febrero 2000

Mixed-Bloods y mestizos

En los Estados Unidos, Mixed-blood (mezclado de sangre) es el término más comúnmente empleado por estadounidenses para designar a estadounidenses no-hispanos de ascendencia europea y amerindia, mientras que mestizo es el término empleado para designar a hispanoamericanos y estadounidenses hispanos de esa misma ascendencia, sean estadounidenses desde hace generaciones o inmigrantes recientes.

De los Mexicano-estadounidenses que han vivido en el sudoeste de Estados Unidos por varias generaciones antes de la anexión e incorporación de esa región a los Estados Unidos - previamente parte de México – muchos se identifican como "mestizos", particularmente los que también se identifiquen como chicanos, entre estos muchos tejanos. De los más de 40 millones de hispanoamericanos y estadounidenses hispanos en los Estados Unidos, alrededor de la mitad serían mestizos. El alto índice de natalidad entre hispanos en los Estados Unidos se atribuye sobre todo a los mestizos.

El otro 48% restante de hispanos se identifican racialmente como blancos, aunque de estos muchos puedan también poseer una buena proporción de ascendencia amerindia. Una personalidad estadounidense más contemporánea de origen mixed-blood es el internacionalmente aclamado actor Johnny Depp. Depp es de ascendencia cherokee, irlandesa, francesa y alemana.

En el rock, podemos encontrar a Eddie Vedder (vocalista de Pearl Jam) quien tiene sangre cherokee y Anthony Kiedis, vocalista de Red Hot Chili Peppers, quien desde sus inicios ha hecho alusión con orgullo a su ascendencia apache. Mientras tanto, un internacionalmente reconocido mestizo estadounidense es el campeón boxeador Óscar de la Hoya.

Organización de Naciones Unidas

Organización de las Naciones Unidas (ONU), organización internacional de naciones basada en la igualdad soberana de sus miembros. Según su Carta fundacional (en vigor desde el 24 de octubre de 1945), la ONU fue establecida para “mantener la paz y seguridad internacionales”, “desarrollar relaciones de amistad entre las naciones”, “alcanzar una cooperación internacional fundada sobre las relaciones de amistad entre las naciones”, “alcanzar una cooperación internacional en la solución de problemas económicos, sociales, culturales o humanitarios” y “fomentar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

Sus miembros se comprometen a cumplir las obligaciones que han asumido, a resolver disputas internacionales a través de medios pacíficos, a no utilizar la amenaza o el uso de la fuerza, a participar en acciones organizadas en concordancia con la Carta y a no ayudar a un país contra el que la ONU haya dirigido estas acciones, y a actuar de acuerdo con los principios de la Carta.

En 2001 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz, junto a su entonces secretario general, Kofi Annan, por su contribución en favor de un mundo más organizado y pacífico.

Los idiomas oficiales de la ONU son seis: árabe, chino mandarín, español, francés, inglés y ruso.

Fuente: Enciclopedia Encarta

lunes, 2 de enero de 2012

Boliviano se considera indígena y a la vez mestizo

El Gobierno propone debatir pero omitió la opción “mestizo”, el censo plantea identificarse con 55 etnias. Relevamiento de cinco encuestas y estudios sobre el tema. Los resultados de las encuestas realizadas sobre mestizaje e indigenismo dan cuenta de que hay un alto porcentaje de gente que se define como “mestiza”.

Cinco encuestas realizadas sobre mestizaje e indigenismo dan cuenta de que las personas encuestadas se definen como mestizas y éstas mismas se consideran parte de algún pueblo indígena.

En la boleta que se utilizará para el censo del siguiente año no se incluyó la opción “mestizo” como ocurrió en 2001, cuando el Instituto Nacional de Estadística solamente pidió a la población responder a la pregunta: “¿se considera perteneciente a alguno de los siguientes pueblos indígenas u originarios?”.

No obstante, encuestas realizadas entre 2006 y 2009 dan cuenta de que la mayoría de la gente se considera “mestiza”, pero eso no impidió que también se identifique como perteneciente a alguna etnia o pueblo originario.

Según la encuesta “Causas de la conflictividad en Bolivia”, patrocinada por la Fundación Boliviana para la Democracia Partidaria (fBDM) en 2009, un 70,1% de los bolivianos se considera “mestizo o cholo” mientras que un 19,9% se define como indígena originario y un 5,1% como blanco. Estos resultados coinciden en gran medida con los estudios “Auditoría de la democracia”, “Diversidad cultural hoy” y la encuesta sobre identidad del PNUD de las Naciones Unidas.

Una comparación de estas cuatro encuestas da cuenta de que una población mayoritaria se define como mestiza.

Fuente: eju.tv